No es verdadera norma de conducta la que se descubre fuera del hombre, es decir, la que no deriva directamente de la propia naturaleza humana.
Frases célebres sobre: dad. [Página 84]
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Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes deberá acomodarse a frecuentes cambios.
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Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.
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Señal es de hombre superior el no aceptar una ociosidad perniciosa.
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Tened siempre presente la debilidad humana: es de vuestra naturaleza caer y cometer faltas.
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Un caballero es tolerante y libre, un hombre común está lleno de ansiedad y temor.
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Un erudito que no sea serio no inspirará respeto, y su sabiduría, por lo tanto, carecerá de estabilidad.
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Un hombre no trata de verse en el agua que corre, sino en el agua tranquila, porque solamente lo que en sí es tranquilo puede dar tranquilidad a otros.
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Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero un hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
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La fuerza de uno es solo un accidente que se deriva de la debilidad de los otros.
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Y, de pronto me invadió una gran satisfacción, al pensar en la gran seguridad que ofrece el mar si la comparamos con las tribulaciones que hay en tierra, y al considerar mi decisión de adoptar esta vida que no me presentaría problemas inquietantes, vida a
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Creí que era una aventura y en realidad era la vida.
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La creencia en una fuente sobrenatural del mal no es necesaria; el hombre por si mismo es muy capaz de cualquier maldad.
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Las historias de los marinos son de una simplicidad directa, cuyo significado cabe todo en una cáscara de nuez.
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Cuando la edad de las pasiones ha pasado ¿qué otra cosa podemos desear si no es evadirnos de la vida con la menor cantidad posible de dolor?
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La libertad no es otra cosa que aquello que la sociedad tiene el derecho de hacer y el estado no tiene el derecho de impedir.
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Darle la ciudad no es decisión mía ni la de alguno de sus habitantes; hemos decidido por nuestra propia voluntad el combatir, y no salvar la vida.
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Vaya que ha llegado el momento, en que el enemigo de nuestra fe nos amenaza por cualquier sitio... Confío a ustedes, en su valor, en esta espléndida y célebre ciudad, en nuestra patria.
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Sólo el espectáculo nos hará libres, nos salvará. Sólo la verdad nos hará orgullosos.
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Puedes crear una buena canción, solo con 3 acordes y la verdad.