Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo
Frases célebres sobre: dad. [Página 843]
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No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios
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El Señor nos ha dado muchos días de sol y ligera brisa, días en los que la pesca fue abundante, pero también momentos en los que las aguas estuvieron muy agitadas y el viento contrario, como en toda la historia de la Iglesia y el Señor parecía dormir
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Un Papa no está sólo en la barca de Pedro, aun si es su primera responsabilidad y por esto quiero dar las gracias a todos los que me han acompañado. Nunca me he sentido sólo para cargar las alegrías y el peso del ministerio petrino
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Después de haber examinado ante Dios mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerza para ejercer adecuadamente el ministerio petrino
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Allá donde la moral y la religión son reducidas al ámbito exclusivamente privado, faltan las fuerzas que puedan formar una comunidad y mantenerla unida.
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La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad
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La honestidad es la mejor política.
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Nuestras necesidades nunca se igualan a nuestros deseos.
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El mejor médico es el que conoce la inutilidad de la mayor parte de las medicinas.
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La ociosidad camina con tanta lentitud, que todos los vicios la alcanzan.
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Los locos dan festines y los cuerdos son los convidados.
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Los hombres conocen antes la necesidad de curar sus enfermedades que sus errores.
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Cualquier sociedad que renuncie a un poco de libertad para ganar un poco de seguridad, no merecen ninguna de las dos cosas.
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La ociosidad y el orgullo imponen tributos más pesados que los reyes y los parlamentos.
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Aquellos que pueden renunciar a la libertad esencial por conseguir una pequeña seguridad transitoria no merecen ni la libertad ni la seguridad.
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Evitad las menudas superfluidades, porque por una rendija puede naufragar un navío
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Los que cambian su libertad por su seguridad no merecen libertad ni seguridad
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Quienes son capaces de renunciar a la libertad esencial a cambio de una pequeña seguridad transitoria, no son merecedores ni de la libertad ni de la seguridad.
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La felicidad no se produce por grandes golpes de fortuna, que ocurre raras veces, sino por pequeñas ventajas que ocurren todos los días.