Veo el ojo que me mira, no se que esperáis de mi. Yo que muero cada día que tú te olvidas de mi.
Frases célebres sobre: das. [Página 18]
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Creo que los bares se deben abrir para cerrar las heridas.
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La mujer y los hijos son, en el sumando de todas las vivencias que tiene el hombre, lo más positivo, no digo lo único pero lo más positivo. Cuando la familia va mal, no tienes ninguna tranquilidad y pasa a ser todo un hervidero de cosas.
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Para mí sí. Yo estoy en contra de la energía nuclear porque genera gravísimos problemas de residuos, exige fortísimas ayudas públicas y es menos democrática que el resto de las energías. En la energía nuclear sólo pueden entrar grandes capitales a los que
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Yo soy el maracachimba, el feo de las nenas lindas.
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Las madres no todas son buenas, ni to'os los padres son malos.
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Todas las cosas están a disposición de Dios, y la decisión de la salvación o la muerte perteneciente a él.
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Allí donde existen políticas monetarias y presupuestarias holgadas, por no decir expansivas, no hay menor inflación sino mayor crecimiento de los precios y no hay mayor ocupación sino más paro.
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Sobre los halcones Son una máquina perfecta: perfecta de vuelo, perfecta de matar. Eso debe tener, de todas maneras, una relación conmigo.
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...A mi pudiéronme cargarse todos los pecados políticos imaginarios de la mujer, y pasárseme todas las cuentas del menudo rencor. Lo que no espero ocurra es que se eleve una voz, una sola, de ese campo de la izquierda, de quien hube de sufrirlo todo, por
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Se torturaba a los acusados en las prisiones; se fusilaba a los presos sin formación de causa en los patios de los cuarteles y se cerraban los ojos a las persecuciones y atrocidades perpetradas por la policía durante aquellos dieciséis meses. Hubo sólo tr
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Todas las desgracias de los hombres provienen de no hablar claro. La Peste
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Amo demasiadas cosas. Debería amar todavía más.
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Nubes de palabras usadas, ¿qué lluvia van a dar?
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Las utopías fenecidas. ¡Qué tiempos, cuando aún podías cuidarlas y mimarlas!
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La palabra más imprecisa de todas: yo.
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Viviendo los Apóstoles, se celebró ya un Concilio, donde los fieles iban a determinar algunos puntos de fe y disciplina; y los cánones proclamados en él adquirieron fuerza de ley. Así repudiábanse las herejías, aclarábanse mejor las creencias reveladas, a
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Si no fuéramos tan ciegos, tan obcecados, tan orgullosos, si tan sólo rigiéramos nuestras vidas por las sublimes palabras que hace dos mil años dijo aquel humilde carpintero de Galilea, sencillo, descalzo, sin frac ni condecoraciones: Amaos... amaos los u
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El derecho a la vida de fetos y embriones es más importante que las vidas arrasadas de los niños abusados en nuestros colegios.
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Cuando las palabras se vuelven claras, me centraré en las fotografías. Cuando las imágenes se vuelven inadecuadas, me contentaré con el silencio.