Entre las características del mundo moderno no hay que olvidar la imposibilidad de apreciar en concreto la relación entre el esfuerzo y el efecto del esfuerzo. Demasiados intermediarios.
Frases célebres sobre: demasiado. [Página 41]
Hay un total de 819 freses célebres sobre "demasiado" este sitio web. [Página 41]
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La vida es demasiado preciosa, no la destruyas.
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Los niños son como las estrellas. Nunca hay demasiados.
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Cada vez me siento mejor en estas tierras y menos a gusto en el extranjero. Me duele demasiado que nos ignoren, que nos menosprecien, que nos juzguen, sin siquiera darnos la oportunidad de defendernos.
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Muchos habrían sido sabios si no hubieran creido demasiado pronto que ya lo eran.
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Yo sabía algo de esa clase de amor. Sabía lo que era desnudar tu corazón palpitante y temer, cuando lo hacías, que los latidos se oyeran demasiado y te delatasen.
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Hemos de comportarnos no como si tuviéramos que vivir para el cuerpo, sino como quien no puede vivir sin él. Para quien ama demasiado el cuerpo la honestidad es despreciable
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La verdadera medida de la riqueza es el no estar demasiado lejos de la pobreza.
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Muchos abrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen creído demasiado sabios.
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Disfruta y vive intensamente la ilusión que provoca el amor, sea pasajero o permanente, no pienses demasiado, sólo siente.
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Ningún día es demasiado largo para el que trabaja.
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Tenemos demasiados intelectuales que tienen miedo de usar la pistola de sentido común.
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Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas.
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El que teme demasiado a los odios ajenos, no es apto para gobernar
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Las cadenas del hábito son demasiado débiles para sentirlas hasta que son demasiado fuertes para romperlas.
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Padres no podemos tener más que una vez; se promete demasiado el que entra en la vida con la esperanza de hallar muchos amigos.
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Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas.
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Es común que quienes se perdonan demasiado son más rigurosos con los demás
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Las máquinas evolucionan y se reproducen a velocidad prodigiosa. Si no les declaramos la guerra a muerte será demasiado tarde para resistirse a su dominio.