Los desórdenes a veces enmiendan el desorden.
Frases célebres sobre: den. [Página 213]
Hay un total de 6081 freses célebres sobre "den" este sitio web. [Página 213]
-
-
Estoy haciendo discos que se van a escuchar dentro de 5 años, dentro de 10 años, 50 años
-
Bin Laden: terrorista con nombre de detergente.
-
En la sala de los cardenales hay frescos... también hay cuadros.
-
Un segundo que me cambio la vida, un instante que nunca olvidare, me preocupa sufrir esta condena y la pena que dejaste al partir.
-
Mentimos una vez más, no cantamos la verdad en nuestra vida real, siempre fuimos decadentes, tuvimos la libertad apretada entre los dientes...
-
El mero precedente es una peligrosa fuente de la autoridad.
-
Los seres más mediocres pueden ser grandes sólo por lo que destruyen.
-
Los hombres exigen al amor que se revista de formas y colores; han de ver lo que aman. Las mujeres sólo piden sensaciones al amor; saben amar como ciegas.
-
De todos los vicios que pueden malograr a un estadista, la virtud es la más funesta: empuja al crimen.
-
Un diccionario es un universo en orden alfabético.
-
Los autores de revoluciones no pueden sufrir que otros las hagan después de ellos.
-
Los hombres ejercen el poder divino de abrir todas las puertas. Yo sólo puedo abrir algunas. Las puertas son gigantescos ídolos que no ceden gustosos a las mañas de los perros.
-
No hay que creer que los demás, cuando compran masivamente unas acciones, saben más o están mejor informados. Sus causas pueden ser tan diferentes que es prácticamente imposible sacar consecuencias de ello
-
En la Bolsa no se pueden prever los acontecimientos, solo adivinarlos
-
El libro es el opio de Occidente.
-
La independencia del pensamiento es la más noble aristocracia
-
La fortuna, el triunfo, la gloria, el poder pueden aumentar la felicidad, pero no pueden crearla. Sólo los afectos la dan
-
El hombre digno de ser llamado tal ama su trabajo sobre todas las cosas, incluso más que a la mujer que ama. Esta es una de las cosas de los hombres que las mujeres no comprenden
-
Los caprichos pueden ser perdonados, pero es un crimen despertar una pasión duradera para satisfacer un capricho.