El 23 de febrero de 1935, me separé del partido radical, enviando a su jefe A. Lerroux la siguiente carta, que la censura ahogó: ...No fui yo nunca un elemento de derecha, ni aún de centro derecha, en el partido. Cuando me designó usted para la dirección
Frases célebres sobre: der. [Página 31]
Hay un total de 9875 freses célebres sobre "der" este sitio web. [Página 31]
-
-
Es propio del amor si es verdadero, compendiar en un ser el mundo entero.
-
Jamás he podido renunciar a la luz, a la felicidad, a la vida libre en que he crecido. Pero aunque esta nostalgia explique mucho de mis errores y de mis faltas, me ha ayudado sin duda a comprender mejor mi oficio, me ayuda a mantenerme ciegamente junto a
-
Un verdadero amigo es aquel que llega cuando todos se han ido.
-
Algunas personas poseen cualidades sencillas por las que uno estaría dispuesto a vender su alma
-
Me he pasado la mejor parte de mi vida desenmascarando al hombre tal como aparece en las civilizaciones históricas. He analizado y desmenuzado el poder tan implacablemente como mi madre los pleitos de su familia. Hay pocas cosas malas que no tuviera que d
-
La muerte es mi plomada, y me afano desesperadamente por no perderla.
-
Hay que defenderse de todo lo que somos, pero de tal manera que no lo destruyamos.
-
Porque podría ser que algunos historiadores quisieran conservar aquello que los poderosos han destruido.
-
No son los pensamientos más profundos los que actúan más duraderamente sobre el mundo.
-
El superviviente que ya no conoce a nadie. ¿Es verdaderamente un superviviente?
-
Una convicción nunca se acaba, hay que llevarla al abrevadero
-
El dolor tiene un gran poder educativo; nos hace mejores, más misericordiosos, nos vuelve hacia nosotros mismos, nos persuade que esta vida no es un juego sino un deber.
-
Yo siempre he considerado que si algo no llegaba a ocurrir era porque no era el momento
-
Hay momentos en la vida que son verdaderamente momentáneos.
-
El derecho a la vida de fetos y embriones es más importante que las vidas arrasadas de los niños abusados en nuestros colegios.
-
Cuando ustedes ven una posición, se preguntan qué puede suceder, qué sucederá. Yo lo sé.
-
Ha habido momentos en mi vida en los que estuve muy cerca de pensar que no podía perder ni una sola partida. Entonces resultaba vencido, y la derrota me obligaba a descender a tierra desde el mundo de los sueños.
-
Nada es tan saludable como una paliza en el momento oportuno. De pocas partidas ganadas tengo aprendido tanto como de la mayoría de mis derrotas.
-
Yo sé a simple vista cómo ha de tratarse una posición, lo que puede ocurrir, lo que va a suceder; otros hacen ensayos, pero yo sé, yo sé.