Después de todo tú eres, la única muralla, si no te saltas nunca darás un solo paso
Frases célebres sobre: des. [Página 279]
Hay un total de 17075 freses célebres sobre "des" este sitio web. [Página 279]
-
-
Dulce y hermosa flor de la mañana, ya tu corola se despertó. Tu perfume se disipó, abrazando el viento del azur.
-
Aprender que el alma es una piedra en algún lugar y mil veces las flores se marchan, renacen porque sí. No sé qué será de ti, no intentas ser así feliz. Desesperando allí, al caer, si todo se junta otra vez en el mar donde las aguas ya no son hielo, donde
-
Los desiertos y tus pasos tienen tiempo. Las mareas y las estelas tienen cielo de ti. Ojalá tuviese yo tu amor así, sin saber cómo entrar o como salir.
-
Y se desvive el alba entre los árboles rotos de luz y sombra
-
Ahora bien, el Estado no puede subsistir más que con leyes que obliguen a todo el mundo; pues, si todos los miembros de una sociedad quieren eximirse de las leyes, disolverán ipso facto la sociedad y destruirán el Estado.
-
... antes de los reyes, había poquísimos profetas que amonestaran al pueblo; en cambio, después de la elección de la monarquía, había muchísimos a la vez.
-
Así pues, aquellos que, cuando ignoran una cosa, recurren a la voluntad de Dios, desvarían totalmente: !forma ridícula, sin duda, de confesar la propia ignorancia!
-
... después de la muerte de Moisés, nadie ejerció todas las funciones de jefe supremo.
-
... el arca de la alianza, en las grandes batallas de cuyo resultado dependía la victoria o la ruina de todo el pueblo, iba en medio del ejército, para que el pueblo, viendo presente, por así decirlo, a su rey, combatiera con todas sus fuerzas.
-
El derecho natural de cada hombre no se determina, pues, por la sana razón, sino por el deseo y el poder.
-
El deseo es la verdadera esencia del hombre.
-
El poder de librarnos del amor surge de dos modos: o por el conocimiento de una cosa mejor o por la experiencia de que la cosa amada, que antes fue tenida por grande y excelente, lleva consigo mucha desventura y desgracia.
-
..., quienes se empeñan en descubrir en los libros proféticos la sabiduría y el conocimiento de las cosas naturales y espirituales se equívocan totalmente de camino.
-
Los Hombres se creen libres porque ellos son conscientes de sus voluntades y deseos, pero son ignorantes de las causas por las cuales ellos son llevados al deseo y a la esperanza.
-
Moisés no percibió todas estas cosas como verdades eternas, sino como preceptos e instituciones, y las prescribió como leyes. De donde resulto también que imaginaban a Dios como un rector, un legislador, un rey misericordioso, justo, etc.
-
Negamos que Dios pudiera dejar de hacer lo que hace, y los demostraremos, además, al tratar de la predestinación, donde enseguida probaremos que todas las cosas dependen necesariamente de sus causas.
-
Ni hay nadie tampoco que no desee vivir, en cuanto pueda, con seguridad y sin miedo.
-
... ninguna sociedad puede subsistir sin autoridad, sin fuerza y, por tanto, sin leyes que moderen y controlen el ansia de placer y los impulsos desenfrenados.
-
No cabe duda, pues, de que los judíos, desde la disolución de su Estado, ya no están más obligados por la ley de Moisés que lo estaban antes del comienzo de su sociedad y de su Estado.