La mujer es la reina del mundo y la esclava de un deseo
Frases célebres sobre: des. [Página 421]
Hay un total de 17075 freses célebres sobre "des" este sitio web. [Página 421]
-
-
El horror de aquel espectáculo, la ignorancia de los circunstantes sobre cómo había acaecido la desgracia y, ante todo, el tremendo fenómeno que tenía ante él, dejaron al príncipe sin habla.
-
Si logro encontrarlo, podré escapar; si no, valeroso forastero, temo haberos mezclado en mis desdichas: Manfredo sospechará que sois cómplice de mi fuga, y seréis víctima de su resentimiento.
-
Cualquier consejo que des, procura que sea breve
-
La vaca desea los arreos del caballo y el caballo perezoso, estar al arado
-
Al hombre justo y tenaz en sus propósitos no le moverán de su firme voluntad ni la exaltación de los malos deseos de la multitud, ni el fiero rostro de un tirano amenazador
-
Ningún descanso me redime del trabajo; la noche persigue mi reposo al día y el día a la noche
-
La instrucción desarrolla en nosotros el germen de los talentos y los sabios principios nos fortifican en el amor a la virtud
-
Nuestra breve vida nos impide tener grandes esperanzas
-
Una vez que los coaticitos fueron un poco grandes, su madre los reunió un día arriba de un naranjo y les habló así: Coaticitos: ustedes son bastante grandes para buscarse la comida solos. Deben aprenderlo, porque cuando sean viejos andarán siempre solos,
-
Para el desidioso todos los días son festivos
-
El que obtiene lo que es suficiente no debe desear más
-
A los que mucho desean les falta mucho
-
Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.
-
En la adversa fortuna suele descubrirse al genio, en la prosperidad se oculta.
-
La desgracia crea en ciertas almas un vasto desierto en el que resuena la voz de Dios.
-
El encono de ciertas mujeres contra las que tienen la desgracia de amar es una prueba del daño que hace, interiormente, la castidad.
-
Un buen marido nunca es el primero en dormirse por la noche ni el último en despertarse por la mañana.
-
Sucede con frecuencia que la posesión mata los más grandes poemas del deseo, a cuyos sueños corresponde raramente el objeto poseído.
-
Cuando las personas inteligentes llegan al punto de tratar de explicar cómo son, desvelar la clave de su corazón, no cabe duda de que el vino se les ha subido a la cabeza.