Si no te animas con entusiasmo, serás despedido con entusiasmo
Frases célebres sobre: des. [Página 822]
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Una vez que aprendes a rendirte, eso se convierte en un hábito
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Mídete con los grandes y serás un grande
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No soy un aventurero por elección, sino por el destino
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¿Has seguido mi consejo? ¿Te has separado de los libros de Jules Michelet, Ernest Renan, etc.? Lee todo eso si puedes. Cambiar de alimentos estimula el apetito.
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Pues bien, mi trabajo: arriesgo mi vida y mi razón destruida a medias. -bueno- pero tú no estás entre los marchands de hombres que yo sepa; y puedes tomar partido, me parece, procedente realmente con humanidad pero, ¿Qué quieres?
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El amor siempre trae dificultades, es cierto, pero da energía.
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Incluso el conocimiento de mis desaciertos no puede mantenerme libre de errores. Sólo cuando caigo me levanto de nuevo
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La poesía está por todas partes, pero llevarla al papel es, por desgracia, más complicado que verla
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¿Mujer, qué máquina eres, que solo me tienes desesperado, confuso, niño para contenerte?
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Después de tanto error pasado, tantas represalias, tanto peligro, resurge en otro el viejo amigo nunca perdido, siempre reencontrado
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Sé que voy a sufrir la eterna desventura de vivir esperando vivir pegado a ti, para toda la vida, mi vida
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No quiero tenerte porque en mi ser todo estará terminado. Sólo quiero que surjas en mí como la fe en los desesperados, para que yo pueda llevar una gota de rocío en esta tierra maldita que se quedó en mi carne como un estigma del pasado.
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Nada renace antes de que se acabe. Hasta el sol que deslumbra tiende a oscurecerse
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Sólo quiero que surjas en mí como la fe en los desesperados, para que yo pueda llevar una gota de rocío en esta tierra maldita que se quedó en mi carne como un estigma del pasado
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El destino de los hombres es la libertad
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Ten cuidado contigo, no vayas a deshacer con tu conducta lo que edificaste con tu predicación
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Tú quieres ser mi amada, pero amada de verdad, aquella amada por el amor predestinada, sin la cual la vida es nada
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Qué desespero trae el amor, yo que no sabía lo que era el amor, ahora lo sé porque no soy feliz
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Dejaré que muera en mí el deseo de amar tus ojos dulces, porque nada te podré dar sino la pena de verme eternamente exhausto