Os bendigo en mi vida y después de mi muerte, en cuanto puedo y más aún de lo que puedo, con todas las bendiciones con que el Padre de las misericordias bendijo a sus hijos e hijas y los bendecirá en el cielo y en la tierra. El Señor esté siempre con voso
Frases célebres sobre: des. [Página 845]
Hay un total de 17075 freses célebres sobre "des" este sitio web. [Página 845]
-
-
Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Como ella, con ella, todo a mí alrededor reposa. Cuando ella despierte, también lo harán las cosas. Volverán a abrirse las puertas, correrá el agua otra vez, los pasos avivarán la vieja escalera, caerá de
-
Y es así como, oyéndolo, no somos ya las cosas que nos pasan; somos, por obra de la música que nos transporta, sustrae y exalta, un desnudo pasar sin cosas; la más pura intensidad.
-
No hay otro modo de oír música que prestándole atención. Pero prestársela a ella requiere descentrarla de nosotros.
-
Una era construye ciudades. Una hora las destruye
-
En ocasiones sueño que vuelvo a ser un niño, y un helado escalofrío me recorre la espalda, se me acelera el corazón, grito en medio del sueño, me despierto bañado por un sudor angustioso.
-
Uno vive la vida...Y un día se da cuenta de si ha cumplido o no con su deber. Empiezo a creer que las decisiones fatales y grandiosas que determinan nuestro destino son mucho menos conscientes de lo que pensamos con posterioridad, en los momentos de refle
-
Yo no soy yo, soy el descendiente de todos mis antepasados.
-
Ligera es la desgracia que puede sufrirse, y la que no, breve.
-
Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.
-
En ninguna parte se siente más la pobreza que en el destierro.
-
Halla en la desgracia consuelo el que lo prodigó en la prosperidad.
-
Para mayores desgracias guarda la fortuna a quien favorece.
-
La fortuna teme a los valientes y avasalla a los cobardes.
-
Hasta la desgracia se cansa.
-
Evita la conversación de aquellas personas cuya palabra, en vez de ser trabajo, es placer. Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y a
-
Una de las desdichas de nuestro país consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el interés individual ignora el interés colectivo
-
... la casualidad no sonríe al que la desea, sino al que se la merece.
-
Cosa corriente es que vanidosos y presuntuosos finjan poseer lo que desean
-
La mujer hermosa es un peligro. La mujer fea un peligro y una desgracia.