Me dirigí hacia la parte de atrás y leí, esculpida con grandes letras cirílicas: los muertos viajan deprisa. Había algo tan extraño y fuera de lo usual en todo aquello que me hizo sentir mal y casi desfallecí. Por primera vez empecé a desear el haber segu
Frases célebres sobre: dese. [Página 97]
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La desesperación tiene sus propias calmas
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Solamente hay una cosa que pueda seducir a ciertos espíritus superiores que no han llegado aún a la posesión perfecta de la virtudes, a saber, el deseo de la gloria.
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Sólo se es libre cuando no se desea nada, y un ser perfectamente libre no debería desear nada. Y como yo no deseo nada, llego a la conclusión de que soy libre.
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No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que usted decida crear como reflejo de sus valores, deseos, queridos y tradiciones
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El humor es la cara civilizada de la desesperación
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Su piel, puesta a punto de caramelo por efecto de los rayos de sol, suscitaba deseos de morder.
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Porque quiero tu cuerpo ciegamente. Porque deseo tu belleza plena. Porque busco ese horror, esa cadena mortal, que arrastra inconsolablemente.
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Descripción del hombre: dependencia, deseo de independencia, necesidad.
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El que la ciencia pueda sobrevivir largamente depende de la psicología; es decir, depende de lo que los seres humanos deseen.
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Lo que se necesita no es la voluntad de crecer, sino el deseo de averiguar, que es exactamente lo contrario
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Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.
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Lo que se pretende despertar no es el deseo de creer, sino el de encontrar, que es todo lo contrario.
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Llevé la fotografía como un pato al agua. Nunca deseé hacer todo lo demás. El entusiasmo sobre el tema es el voltaje que me empuja sobre la montaña de la servidumbre necesaria para producir la fotografía final.
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El infierno está lleno de buenas voluntades o deseos.
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Los amores son vientos necesarios para poner a la gente en movimiento, aunque a veces desencadenan tormentas.
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El verdadero y más grave peligro en este momento está en el desequilibrio ente posibilidades técnicas y energía moral.
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Hoy surgen muchos falsos ídolos. Si los cristianos desean ser fieles, no han de temer ir contracorriente.
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Nuestras necesidades nunca se igualan a nuestros deseos.
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Si el hombre alcanzara la mitad de los deseos que tiene, redoblaría sus inquietudes.