Conocer los propios deseos, su significado y sus costes, requiere la más alta virtud humana: Racionalidad
Frases célebres sobre: deseo. [Página 15]
Hay un total de 883 freses célebres sobre "deseo" este sitio web. [Página 15]
-
-
La realidad existe como un absoluto objetivo: los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres
-
Por pequeño que sea un deseo, te mantiene atado, como el ternero a la vaca
-
Como la lluvia penetra en una casa con mal tejado, así el deseo penetra en el corazón mal entrenado
-
Son iguales el temor y el deseo, aceite, vino y pan, significan lo mismo.
-
Yo les dejo mi corazón y les digo que estoy segura, como es mi deseo, que pronto estaré en la lucha, con más fuerza y más amor, para luchar por este pueblo al que tanto amo, como lo amo a Perón
-
Ella tiene la luz, tiene el perfume, el color y la línea, la forma engendradora de deseos, la expresión, fuente eterna de poesía
-
Si el lenguaje es otra piel, toquémonos más con mensajes de deseo.
-
El deseo de dinero crece tanto como el dinero mismo
-
Cómo deseo poder preguntarte hacia dónde voló el ganso salvaje que abandonó la bandada.
-
No es suficiente que un hombre tenga el deseo de matar para que la muerte se transforme en un valor.
-
Recuerda, cuerpo, no sólo cuánto se te amó, no solo los lechos donde estuviste echado, más también aquellos deseos que, por ti, en miradas brillaron claramente y en la voz se estremecieron.
-
Cuando la memoria del cuerpo despierta, su viejo deseo vuelve a rodar en la sangre; cuando los labios y la piel recuerdan mis manos sienten como si tocaran de nuevo.
-
¿Por qué la gente espera siempre que los autores contesten a preguntas? Soy autor porque deseo hacer preguntas. Si tuviera respuestas, sería político.
-
¿Por qué es tan difícil querer, siendo tan sumamente fácil desear? Porque en el deseo habla la impotencia, y en el querer la fuerza
-
Ser yo mismo incluye arriesgarme, intentar nuevas maneras de ser, aceptar los riesgos de nuevas maneras de ser yo mismo para poder ver cómo deseo ser.
-
Un alma se mide por las dimensiones de sus deseos, como se juzga una catedral por la altura de sus campanarios.
-
A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.
-
Creo que la ansiedad que circula en mi vida nace de un desequilibrio entre lo que soy lo que debería ser. Mi ansiedad no se origina en una visión del futuro sino en el deseo de sujetarlo a mi voluntad.
-
Si tomo en cuenta mis sentimientos durante el día y trato de hacer aquello que realmente deseo no siento haber perdido el tiempo al final de la jornada.