Hoy en día todos los grandes hombres tienen discípulos, y siempre hay un judas que se encarga de escribir la biografía.
Frases célebres sobre: disc. [Página 34]
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No hay cosa que más se parezca a la inconsciencia que la indiscreción.
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No era una inquietud política, sino la de un hombre cuyo único entretenimiento en la vida es discutir todas las noches durante horas con sus hijas y sus invitados sobre política y sobre la existencia o no de Dios y que teme perder su lugar a la cabecera d
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Las preguntas no son indiscretas, mas a veces sí lo son las respuestas.
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Las discusiones son completamente vulgares, porque en la buena sociedad todo el mundo tiene exactamente las mismas opiniones.
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Disculpen, tengo que marcharme les dije a los de la mesa. Eché a andar sintiéndome como un fantasma, como siempre que he bebido demasiado.
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No hay discusión más tonta que la que se hace con una persona que entiende del tema.
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A medida que avanza una discusión, retrocede la verdad.
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Más que avergonzarte de confesar tu ignorancia, avergüénzate de insistir en la necia discusión que la revela.
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Es mil veces más fácil no decir lo que pensamos en un momento de ira, que disculparnos después.
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Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta
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Nuestra juventud es decadente e indisciplinada. Los hijos no escuchan ya los consejos de los mayores. El fin de los tiempos está próximo.
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Si quieres expresar el ser de la eternidad, debes despojarte antes de todo discurso.
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Un caballero es un hombre que puede discrepar sin ser desagradable.
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La distancia más corta entre dos puntos no es el camino que suelen seguir los discursos.
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Nunca eches a perder una disculpa con una excusa
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Los mejores profesores son aquellos que saben transformarse en puentes, y que invitan a sus discípulos a franquearlos.
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Soy el hombre más sencillo que existe, pero cuando siento un grito en mí, no acepto transformarlo en una vocecilla para complacer a los mudos y a los tartamudos. Pues yo no deseo agradar a nadie, ni tener discípulo ni ser discípulo. He venido a este mundo
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Con el verdadero maestro el discípulo aprende a aprender, no a recordar y obedecer. La relación con el lúcido no moldea sino que libera
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El tiempo ha llegado a ser para mí el bien supremo. Cuando veo a los hombres pasearse, vagar o malgastar el tiempo en discusiones vanas, me dan deseos de ir a una esquina a tender la mano como un mendigo: Dadme una limosna, buenas personas; dadme un poco