Donde termina la civilización y comienza la Cultura de la Carne Asada. Al Referirse al Norte de México
Frases célebres sobre: efe. [Página 48]
Hay un total de 1671 freses célebres sobre "efe" este sitio web. [Página 48]
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Si para la defensa bastare empuñar el escudo, no debe esgrimirse la espada
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Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores.
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Es la prerrogativa de los grandes hombres tener sólo grandes defectos.
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Hay personas tan ligeras y tan frívolas, que son tan incapaces de tener verdaderos defectos como sólidas cualidades.
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Si no tuviéramos defectos no sentiríamos tanto placer descubriendo los de los demás.
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Esas acciones grandiosas y espléndidas que deslumbran, según los políticos son efecto de grandes designios, pero por lo común tan solo son efecto del talante y de las pasiones. Así, la guerra de augusto con antonio, que se atribuye a la ambición de ambos
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Aunque los hombres se jacten de sus grandes acciones, muchas veces no son el resultado de un gran designio, sino puro efecto del azar.
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Perdonamos fácilmente a nuestros amigos los defectos en que nada nos afectan.
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La debilidad de carácter es el único defecto que no se puede enmendar.
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Si juzgamos el amor por la mayor parte de sus defectos, se parece más al odio que a la amistad.
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Si juzgamos el amor por la mayor parte de sus efectos, se parece más al odio que a la amistad.
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Lo que se llama liberalidad no es por lo regular sino la vanidad de dar, vanidad que preferimos a lo que regalamos.
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El mayor esfuerzo de la amistad no es mostrar nuestros defectos al amigo, sino hacerle ver los suyos.
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Hay personas repulsivas con méritos, y otras que agradan con defectos.
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Si se examinan bien los diversos efectos del tedio, se descubrirá que éste nos hace faltar a más deberes que el interés.
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Hay defectos que, bien manejados, brillan más que la misma virtud.
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Si no tuviéramos defectos, no hallaríamos tanto placer en resaltar los de los demás
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Si no tuviésemos defectos, no nos complaceríamos tanto en descubrirlos en los demás.
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La confesión de los pequeños defectos es frecuentemente un deseo de dar a entender que no tenemos otros mayores