Guárdate de las mujeres hasta los veinte años y aléjate de ellas después de los cuarenta.
Frases célebres sobre: ein. [Página 26]
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Entre Fraga y Suárez solo hay una diferencia: Fraga se peina con el pelo de punta, y Suárez lo hace hacia atrás.
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Ni puede establecerse el reino de la libertad sin el de las costumbres, ni cimentar las costumbres sino sobre las creencias.
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Basta de dinero, basta de disfraces. Este otro Reino parece con mucho el mejor hasta que su otra mandíbula revela el incesto y la relajada obediencia a una ley vegetal.
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La vida de modelo y reina no me gustó
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Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos
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Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos
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Porque, ¡miren!, el reino de Dios está en medio de ustedes.
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El reino de los cielos está dentro de vosotros.
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Mi reino no es parte de este mundo. Si mi reino fuera parte de este mundo, mis servidores habrían peleado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero, como es el caso, mi reino no es de esta fuente
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Una frase burlona ha decidido en ocasiones la suerte de más de una amistad y tal vez, más de un reino.
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He escuchado a un pájaro cantar durante más de veinte minutos. Quisiera poder hablar pájaro
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Si el petróleo representa hoy un problema, esperemos a que pasen veinte años: será una pesadilla
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El amor de Dios reine en nuestros corazones.
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Dame, Dios mío, más dilatados horizontes, nuevas tierras para extender tu reino
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Las películas de Hollywood, en los últimos veinte o treinta años, son hechas principalmente por abogados o agentes.
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El hada un golpe en el suelo con una varita y transportó a cuantos estaban en la sala al reino del príncipe. Sus súbditos lo recibieron con júbilo, y a poco se celebraron sus bodas con la Bella, quien vivió junto a él muy largos años en una felicidad perf
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No votaba, apenas pagaba algunos impuestos; no podía engreírme ni de los derechos del contribuyente, ni de los del elector, ni siquiera del humilde derecho a la honorabilidad que veinte años de obediencia confieren al empleado. Mi existencia comenzaba a a
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Muchos jóvenes se afanan por ideas y conceptos que tendrán en veinte años.
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No está en nuestra mano carecer de pasiones, pero sí reinar sobre ellas.