Sólo hablan en nombre de los hombres aquellos que podrían apuntar con un fusil sobre ellos.
Frases célebres sobre: ell. [Página 128]
Hay un total de 7544 freses célebres sobre "ell" este sitio web. [Página 128]
-
-
Es reconfortante ver morir a aquellos que no son nada para nosotros: uno se ve a sí mismo, se acostumbra.
-
Echar los brazos al cuello de Serge procuró a Jonathan una sensación extraña. Tuvo la impresión de que no era a Sergio a quien tocaba, sino a un ser indefinido, más genérico, casi abstracto: un niño. Un niño cualquiera. No había nada, en la presencia físi
-
Lewis Carroll, que era hijo primogénito, tuvo un padre, una madre, dos hermanos y ocho hermanas. Aquella familia de trece personas me hace soñar. Admiro el vientre de la señora Dogson. Era algo muy distinto al de las madres de hoy, que siempre tienen al N
-
Qué ingenuidad la de aquellos que se preguntan cómo y por qué se han vuelto homófilos.
-
Los curas no engendran hijos: te ordenan que engendres para ellos. Porque la píldora y el aborto legal han vaciado los seminarios.
-
Nadie ha disfrutado nunca de la belleza humana, ni aquel que la ve, ni aquel que la enseña. La belleza que capturas te hará paredecer tanta hambre como la que se te escapa.
-
En literatura hay catarsis cuando la penosa realidad que pinta el escritor es transfigurada por la felicidad de la expresión. Virus debilitado equivale a vacuna. La belleza formal atrapa y extirpa la causa misma del sufrimiento que el tema de la obra habí
-
A algunas mujeres les gusta la compañía de los afeminados porque con ellos olvidan lo que las rebaja frente a un hombre: una fealdad evidente, una anatomía retocada, una vulva deforme, un cerebro de mosquito.
-
Sólo llamamos crueldad a aquella de la cual somos víctimas. A la que ejercemos nosotros la denominamos deber, amor o derecho.
-
En la Edad Media y hasta el siglo XV, la sodomía era llamada le délit de l'épine*. Poco importaban el sexo y la edad de aquella espalda: la Iglesia sólo iba tras los ojetes, esos diablos. El sacrilegio era hacer el amor por el lado contrario del cuerpo.
-
El padre y la madre inconscientes reprochan a su hijo ese defecto, ese vicio, ese hábito que ha adquirido de ellos involuntariamente, ya sea por herencia o por el ejemplo.
-
Nos rodeamos de aduladores porque no sospechamos de ellos: sus cumplidos nos parecen justificados, están muy por debajo de lo bien que pensamos de nosotros mismos.
-
Siempre se dice, en alabanza de las niñas, que ellas maduran mucho antes que los niños.
-
Me convierto en ciudadano del mundo cuando, presa de un sueño, me doy cuenta de que cada año nacen sobre la tierra treinta y nueve millones de niños. Veo un amanecer, un arco iris. Todos son bellos, qué duda cabe, y todos me hablan encantados: esa cifra m
-
No tenemos lágrimas suficientes para todas las desgracias del mundo, hay que reírse de algunas de ellas. De las tuyas, por ejemplo.
-
Todo el mundo teme a la policía, salvo aquellos contra quienes se supone que ha sido creada.
-
La caridad cristiana saca a un ahogado del agua con una cuerda que le ata al cuello. Después lo cuelga a la rama de un árbol, para que se seque bien. Éste se muere, pero aquella se pavonea riendo ahogadamente: lo he rescatado del río.
-
El suicidio, porque es más fácil renunciar a la vida que a las ilusiones que tenemos sobre ella.
-
Las dictaduras son abyectas no porque martiricen a los pueblos, sino porque se parecen a ellos.