¿Para qué te sirven el amor, la fortuna, la instrucción y la riqueza, si no te concedes el tiempo de gozarlos a tu gusto?
Frases célebres sobre: emp. [Página 322]
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Dios siempre nos manda regalos, hasta nuestra soledad.
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Siempre se conservan las huellas de nuestro origen.
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Se puede distinguir siempre entre la suerte y la habilidad por su duración.
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Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza que el que empieza a hablar antes que su interlocutor haya concluido.
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Todo tiempo pasado fue mejor.
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El optimista ve siempre luz en la oscuridad. El pesimista siempre ve oscuridad en medio de la luz.
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Así que ha sido un fantasma el que ha corrido los cerrojos -dijo Emily tratando de reírse de sus propios temores-, ya que dejé esa puerta abierta anoche y me la he encontrado cerrada esta mañana. Annette empalideció y no dijo una palabra.
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Mi alma te pertenece, mi corazón es tuyo para siempre y con sólo mirarte a los ojos se que te amará hasta la muerte
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¿Por qué siempre nos escudamos en lo que no existe? Si en la realidad tenemos tanto para excusarnos
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Tú y yo encajamos de manera perfecta, somos como almas gemelas que se acaban de encontrar en la tierra. Te quiero como nunca pude querer a nadie. Eres por siempre mi sol
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La vida no empieza a los 40, empieza mucho después.
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Las matemáticas son una ciencia exacta: siempre sabes que las vas a suspender.
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No hay como el orden para enseñar a ganar tiempo.
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El cesped siempre crece mas verde al otro lado de la valla.
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Los locos siempre están seguros de que están bien. Sólo las personas sanas están dispuestas a admitir que están locas.
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Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre, siento que debo haberme equivocado.
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Cuanto más probable es el mensaje, menos información contiene. Por ejemplo, un clisé proporciona menos información que un gran poema.
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La calidad todavía se recuerda mucho tiempo después que el precio se haya olvidado.
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A Peter le cuento cosas con gran facilidad, que a otros nunca les cuento. Así, por ejemplo, le he dicho que más tarde me gustaría mucho escribir, e incluso ser escritora, o al menos no dejar de escribir aunque ejerza una profesión o desempeñe alguna otra