Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Frases célebres sobre: enc. [Página 217]
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Ya eres viejo… Tu naturaleza se encuentra muy próxima a su límite.
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Antes de que encontremos paz mundial, tenemos que encontrar paz en la guerra en las calles.
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Mi mamá solía decirme que si no podía encontrar algo por qué vivir mejor encontrará algo por qué morir.
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Mi único miedo de la muerte es volver reencarnado.
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No estoy diciendo que voy a cambiar el mundo, pero garantizo que encenderé la llama del cerebro que si lo hará.
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Solamente los auténticos quedan por encima de todo.
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Sólo la inteligencia se examina a sí misma.”
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Mientras moran en mi mente me perjudican a su antojo y yo, sin enfadarme, los tolero con paciencia cuando en realidad no debería ser paciente con ellos.
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Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, se les pide que juren que seguirán continuamente en esa condición excitada, anormal y agotadora hasta que la muerte los separe.
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Dios no ha muerto, sencillamente se mantiene al margen.
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El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por virtud del hecho de que naciste ahí.
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La ciencia siempre se equivoca. Nunca resuelve un problema sin crear otros diez.
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La estadística es una ciencia que demuestra que, si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno.
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Un triunfador es aquel que se levanta y busca las circunstancias que desea y si no las encuentra las fabrica.
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No me gusta toda la atención. Creo que es mejor dejar que mi trabajo hable por mí.
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Me gusta crear tendencias, no seguirlas.
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…Estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres d
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…estamos aquí para decirnos y decirles que este dolor del alma en los cuerpos no lo convertiremos en odio ni en más violencia, sino en una palanca que nos ayude a restaurar el amor, la paz, la justicia, la dignidad y la balbuciente democracia que estamos
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Estamos, pues, ante una encrucijada sin salidas fáciles, porque el suelo en el que una nación florece y el tejido en el que su alma se expresa están deshechos.