No hay ningún hombre realmente honrado: ninguno de nosostros se encuentra libre del afán de lucro.
Frases célebres sobre: enc. [Página 383]
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Ningún provecho hay en este mundo tan grande que se iguale con la excelencia de la virtud.
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El sabio no busca el placer, sólo busca la ausencia de dolor
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El que no puede vivir en sociedad o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la ciudad, sino una bestia o un Dios
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También hay, por efecto natural y para conservación de las especies, un ser que manda y otro que obedece; el que por su inteligencia es capaz de previsión, ése tiene naturalmente la autoridad y el mando; el que sólo posee la fuerza corporal para la ejecuc
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A veces estoy como en un infierno y no me lamento. No encuentro de qué lamentarme.
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Cuando me encuentro con alguna idea que no es de este mundo, siento como si se ensanchara este mundo.
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Debieras extinguir tus ojos antes que se extinga el sol, para dejarlo encendido.
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Si crees que no me debes nada,nada me debes, porque respeto todas las creencias y porque todas las creencias son iguales. Todas son creencias.
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Las cadenas que más nos encadenan son las cadenas que hemos roto.
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El corazón es un infinito de pesadísimas cadenas, encadenando puñaditos de aire.
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Sí, me apartaré. Prefiero lamentarme de tu ausencia que de ti.
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Comencé mi comedia siendo yo su único actor y la termino siendo yo su único espectador.
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Es evidente que la ciencia de la naturaleza versa casi toda ella sobre los cuerpos y las magnitudes y sobre sus propiedades y movimientos, así como sobre todos los principios de esta clase de entidades.
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Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver
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...en cuanto a los que diferencian los cuerpos por la magnitud, se les impondrá la conclusión de que habrá algún elemento anterior al elemento, y procederán así hasta el infinito, si es verdad que todo cuerpo es divisible y el elemento es lo que consta de
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Las revoluciones no se hacen por menudencias, pero nacen por menudencias.
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El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.
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No hay que prestar atención a quienes nos aconsejan, so pretexto de que somos hombres, no pensar más que en las cosas humanas y, so pretexto de que somos mortales, renunciar a las cosas inmortales.
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Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia.