La exigencia de la castidad hace que el culto sea más ardiente, más entusiasta, más lleno de alma.
Frases célebres sobre: enc. [Página 431]
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Nadie se acordaría hoy del buen samaritano si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero.
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La paciencia es una virtud, excepto cuando se trata de apartar los inconvenientes
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Cada logro, cada avance del conocimiento, depende de la resistencia contra uno mismo.
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Ahora os ordeno perderme a mi y encontraros a vosotros; sólo cuando todos hayáis renegado de mi volveré a vosotros.
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La libertad de toda clase de convicciones forma parte de la fuerza, la facultad de mirar libremente, la gran pasión, la potencia del propio ser, toma todo su intelecto a su servicio.
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No una creencia, si no un obrar.
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La fe como imperativo es el veto contra la ciencia.
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Ella vive todavía. Incita al asesinato en tanto que vive. Se pregunta cómo matarla y quién la matará. Usted no quiere nada, a nadie, incluso esa diferencia que usted cree vivir usted no la quiere
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Cuando usted lloró, fue sólo por usted y no por la admirable imposibilidad de alcanzarla a través de la diferencia que les separa
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El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio
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Detrás de la conciencia trabajan los instintos
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La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.
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La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.
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-Caminatas, vida sencilla, aire libre y ejercicio continuo.
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La locura es como la comprensión, ¿Sabes? No se la puede explicar. Exactamente como la comprensión. Se te viene encima, te llena y entonces se la entiende. Pero cuando le abandona a uno, ya no se la puede entender en absoluto
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La fuerza que ella lleva en sí, debe de experimentarla como una especie de inteligencia perdida que ya no le sirve de nada
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Pienso con frecuencia en esta imagen que sólo yo sigo viendo y de la que nunca he hablado
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Yo no tengo idea, sólo tengo palabras y silencios.
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Para ella, la niña, esta cita de reencuentro, en ese lugar de la ciudad, había quedado siempre como el del inicio de su historia, aquél por el cual se había convertido en los amantes de los libros que había escrito