No tengo más enemigos que los del Estado
Frases célebres sobre: enemigos. [Página 15]
Hay un total de 321 freses célebres sobre "enemigos" este sitio web. [Página 15]
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Reía porque sus enemigos no podían alcanzarlo, ignoraba que ejercitaban para errar el tiro.
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El sabio consigue más ventajas por sus enemigos que el necio por sus amigos.
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Nuestros verdaderos enemigos están en nosotros mismos.
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Nada justifica la violencia, pero si se trata de liberarnos para siempre de los enemigos de la humanidad que representa Estados Unidos y sus aliados, está justificado, eso es justicia.
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Las revoluciones quisieron a menudo salvar a la democracia de sus enemigos, pero dieron a luz regímenes antirrevolucionarios al concentrar el poder, al convocar a la unidad nacional y la unanimidad del compromiso, al denunciar a adversarios con los cuales
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El deseo que se desprecia por la única razón de no poder satisfacerlo es uno de los mayores enemigos del hombre.
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Muchas veces los amigos nos pervierten al adularnos y, en cambio, los enemigos nos corrigen al insultarnos
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No quiero caer en manos de unos enemigos que, para entretenimiento de las masas alimentadas por la propaganda del odio, esperan un nuevo espectáculo organizado por los judíos.
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Por eso no debemos temernos, tener miedo nos vuelve enemigos. Nos ha de empujar la necesidad de realizar nuestros sueños, que constituye el porqué de la vida. No deberíamos estar gobernados por el miedo a cumplir nuestras pesadillas.
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El héroe es único puesto que ha vencido a sus enemigos... ¡Pero no sería héroe sin enemigos! El enemigo es esencial en su carrera, por lo que depende de ellos para hacerse grande, no solamente de los que le siguen.
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Resulta más difícil conseguir una victoria sobre las pasiones que vencer enemigos ordinarios.
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Mi papá Bob Marley tuvo muchas mujeres y mi mamá tuvo muchas penas. Los amigos que lo rodeaban se convirtieron en enemigos.
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Fue muy importante para mí aprender a distinguir a los enemigos
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No tengas amistad con quien tenga poderosos enemigos.
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No puedo perdonar a mis enemigos, porque los he matado a todos.
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Estad firmes y quedos en estas rocas y peñas que tenéis por parapetos, y defendeos valerosamente de vuestros enemigos para guardar la plaza y con ella vuestras personas.
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Los enemigos serán más duros de combatir si les acometemos cuando estén fuera de sus naves, porque viendo que ya no pueden volver atrás sin gran peligro, pelearán mejor.
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Así, pues, como hombres valientes y animosos, acordándoos de vuestra virtud y esfuerzo, acometed con ánimo y corazón a vuestros enemigos, y pensad que la necesidad en que podemos encontrarnos es mucho más de temer que las fuerzas y poder de los enemigos.
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¡Qué vida ésta en que no faltan tribulaciones y miserias, en que hay emboscadas y enemigos por doquier!