Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.
Frases célebres sobre: ens. [Página 54]
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Si no tenemos miedo de los hombres y buscamos sólo la verdad de Dios, estoy seguro de que todos podremos ser sus mensajeros. En lo que a mi respecta, creo sinceramente que respondo a estas dos condiciones.
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Yo no busco la redención de las consecuencias de mi pecado. Yo quiero ser redimido del pecado en sí, o mejor dicho, incluso del pensamiento mismo del pecado. Hasta que alcance ese fin, me sentiré satisfecho de sentirme angustiado.
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Era una época en la que yo creía que la esposa era el objeto de lujuria del marido, nacida para complacerle en todo momento, en lugar de pensar que, en realidad, era una compañera y un socio en todas las alegrías y tristezas del esposo. Mayo de 1897, refl
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La muerte es el fin señalado a toda vida. Morir a manos de un hermano en lugar de morir a causa de una enfermedad o en alguna otra forma no puede ser para mí motivo de tristeza. Y aún así, estoy libre de todo pensamiento de cólera u odio contra mi posible
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... Si yo considerase necesario para la salvación de la India que los ingleses debieran retirarse o ser expulsados, no dudaría en declararlo, y creo que estaría preparado a morir en defensa de tal creencia. 6 de febrero de 1916.
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Así como no podemos mirar al Sol, ni ver a Dios cara a cara sin morir, tampoco podemos en el mundo de las apariencias realizar en la acción un solo absoluto. El amor mismo a la verdad me ha enseñado la belleza del compromiso.
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No es esa la técnica de la acción no violenta. El pueblo ha cometido un error al pensar que todo cuanto implica no matar era no violencia. A veces, matar es la parte más pura de la violencia, porque si se mata al que hace daño abiertamente, se acaba el da
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La concuspiscencia de la mente sólo puede ser eliminada mediante un intenso autoanálisis, una entrega total a Dios y, por último, a la gracia.
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Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.
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¿Qué habrá en el fondo del ánimo del centenar de jaliscienses que ven con fobia la moda” capitalina de la unión de personas del mismo sexo? ¿Temen que su familia se contamine”? ¿O simplemente han perdido el respeto que nos merecen todos los seres humanos?
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El verdadero nacionalismo es la defensa del salario del pueblo. Mi gobierno defenderá la dignidad del trabajo y a partir del 28 de julio todos aquellos que trabajen más de 8 horas ganarán horas extras.
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Yo he llorado la noche del domingo día de las Elecciones Regionales y Municipales 2006 porque jamás pensé que se pudiera perder la cuna y la tumba de Haya de la Torre, es una puñalada al corazón, te lo digo como hijo de Haya de la Torre, una puñalada al c
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La primera mujer que me fascinó fue la maestra que me enseñó a leer a los cinco años. Pero aquello era distinto. La primera que me inquietó fue una muchacha que trabajaba en la casa. Una noche había música en la casa de al lado, y ella, con la mayor inoce
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Poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables, sentimientos imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba más que en ella.
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Florentino Ariza había pensado llevarle los setenta folios que entonces podía recitar de memoria de tanto leerlos, pero luego se decidió por media esquela sobria y explícita en la que sólo prometió esencial: su fidelidad a toda prueba y su amor para siemp
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Así termió pensado en él como nunca se hubiera imaginado que se podía pensar en alguien, presintiéndolo donde no estaba, deseándolo donde no podía estar, despertando de pronto con la sensación física de que él la contemplaba en la oscuridad mientras ella
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Acababan de celebrar las bodas de oro matrimoniales, y no sabían vivir ni un instante el uno sin el otro, o sin pensar el uno en el otro, y lo sabían cada vez menos a medida que se recrudecía la vejez.
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...le enseñó lo único que tenía que saber para el amor: que a la vida no la enseña nadie.
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Así, pensaba en él sin quererlo, y cuánto más pensaba en él más rabia le daba, y cuánto más rabia le daba más pensaba en él, hasta que fue algo tan insoportable que le desbordó la razón.