La mismísima esencia de la aventura es la incertidumbre. Si alguna vez me caso, intentare, desde luego, olvidarlo.
Frases célebres sobre: ent. [Página 1179]
Hay un total de 38442 freses célebres sobre "ent" este sitio web. [Página 1179]
-
-
Quien suele llorar profusamente,también es capaz de reír con intensidad al instante siguiente.
-
En Francia todo burgués quiere ser artista, mientras que en Inglaterra todo artista quiere ser burgués. En eso consiste la gran superioridad de Francia sobre Inglaterra.
-
La única diferencia entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho dura algo más.
-
Siempre hay algo ridiculo en las emociones de la gente que uno ha dejado de amar.
-
Cuando alguna persona hace alguna cosa soberanamente estúpida, siempre lo hace por los más nobles motivos.
-
El entendimiento destruye la armonía del rostro. En el mismo instante en que uno se sienta a pensar, todo él se convierte a nariz.
-
La única especie de mentira absolutamente irreprochable es la de mentir por mentir.
-
El hombre que ve los dos lados de una cuestión, es un hombre que no ve absolutamente nada.
-
La belleza tiene tantas significaciones cuantas disposiciones diversas presenta el hombre.
-
Cada niño es un letrero viviente que dice: ¡Precaución!
-
La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.
-
Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo.
-
Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.
-
Después de una buena cena se puede perdonar a cualquiera, incluso a los parientes.
-
Sentido común lo puede tener cualquiera, con tal que no posea imaginación.
-
A veces pienso que Dios sobrevaloró su talento al crear al hombre.
-
Un poco de sinceridad es algo peligroso; demasiada sinceridad, es absolutamente fatal.
-
Cuanto más analizamos a la gente, más se desvanece la razón de todo análisis. Tarde o temprano se llega a esa espantosa cosa universal a la que llamamos naturaleza humana.
-
El pecador debe arrepentirse. Pero, ¿por qué? Sencillamente porque de otro modo sería incapaz de darse cuenta de lo que ha hecho. El momento del arrepentimiento es el momento de la iniciación.