Sé que me he vuelto a perder, que he vuelto a desenterrar todo aquello que pasé
Frases célebres sobre: ent. [Página 501]
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Quiero sentir algo y no sé por donde empezar, quiero que mi mundo deje de girar, quiero que mis manos tengan fuerza para dar, quiero asustarme si no estás
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Solamente una mirada es suficiente para hablar. Ya son más de veinte años, de momento congelados en recuerdos que jamás se olvidarán
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Perdona que entré sin llamar, no es ésta la hora y menos el lugar. Tenía que contarte que en el cielo no se está tan mal
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En algunos de mis sueños, ser valiente es tú papel
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Entiendo que te fueras y ahora pago mi condena, pero no me pidas que quiera vivir
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Aquella noche soñé, lo que luego escuché, y desde entonces ya sé que yo quiero contigo
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Y aunque a pares tengo ojos, tengo oídos, sin ti pierden sentido el sonido y el color
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No consigo hacer nada sin darme cuenta
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Y de repente apareces tú, mientras me hablas hago que estoy dormida
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Te mentiría si negara hoy, que desde entonces solo sueño contigo
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La tentación no vive arriba
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Si tú me has dado tanto, yo te esperaré y te daré mi vida entera
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Porque mi amor está por encima de tanta traición, de tanto desprecio, de toda razón, porque el dolor que llevo dentro es todo tuyo y mío
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¿Dónde estarán los besos que aún nos quedan por contar? Lo sabes tú y nadie más. Y al despertar me sentaré en mi lado del sofá para esperarte una vez más
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Mi pena contenida la conoces bien, tan bien que si me dejas moriré de pie; no lloraré tu ausencia, sólo esperaré y te daré mi vida entera
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Vámonos a descubrir el mundo tú y yo...a entender la vida en su dimensión, solos tú y yo
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Aquí ya hemos terminado amigo mío, se acabó. Acércate dame un abrazo que este infierno remitió; esperadme aquí un momento y cuidad de esta posición. Comprobaré que hemos terminado la misión
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Después de esa batalla sólo un loco coronel renunciaría a una gloria que jamás él logro entender, eligió cargar su armaco en un clavel
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Después de cada batalla se encogía su corazón, el debía mostrar orgullo cuando sólo sentía horror. Preguntaba siempre al cielo que no había ganado que; pero nunca nadie supo responder