Solamente conoce el amor quien ama sin esperanza.
Frases célebres sobre: ent. [Página 845]
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La armonía de las armas no depende del parentesco de los cuerpos.
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El hombre sólo juega cuando es libre en el pleno sentido de la palabra y sólo es plenamente hombre cuando juega Cartas sobre la educación estética del hombre 1795
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La armonía de las almas no depende del parentesco de los cuerpos
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No le resta al hombre sino elegir con temor entre la felicidad sensual y una paz espiritual
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Vivir quiere decir soñar; ser sabio significa soñar apaciblemente.
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Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.
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La excesiva libertad es base de muchos errores, y la senda del deber, mientras más estrecha, más segura
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A todos pertenece lo que piensas. Sólo es tuyo lo que sientes. Si quieres que sea tuyo lo que piensas, has de sentirlo.
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Solamente aquellos que tengan la paciencia de hacer a la perfección lo trivial, podrán adquirir el hábito de ejecutar lo difícil con facilidad.
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Hay gente a quienes no se puede participar ninguna desgracia sin que enseguida nos participen ellas otra semejante.
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Hay gentes que sólo se lavan cuando ven a los otros sucios.
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Hay gentes a quienes no se puede participar ninguna desgracia sin que en seguida nos participen ellas una semejante.
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La mayoría de los hombres son buenos sólo mientras tienen por buenos a los demás; no quieren dar, sino únicamente saldar una deuda.
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En la mujer, verdaderamente mujer, no hay nada que no esté en relación con su marido, con su hijo o con su amante.
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Hay quien, en ciertos momentos, desearía una conciencia inquieta para aburrirse menos.
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Hay mucha gente que no cree en nada, pero que tiene miedo de todo.
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Se echa en cara a la juventud el creer que el mundo empieza con ella. Cierto. Pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor?
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La vergüenza delimita en el hombre los confines internos de las culpas. Donde empieza a avergonzarse, comienza exactamente su más noble yo.
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Los hombres entienden las discusiones como el arte de hacer callar al adversario; las mujeres como el arte de no dejar la posibilidad de hablar.