Arriesgarse a la crítica es un ejercicio de humildad muy poderoso que debe conducir a mejorar el auto conocimiento.
Frases célebres sobre: erc. [Página 74]
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La diplomacia consiste, especialmente, en cómo decir no haciendo que la contraparte lo perciba como una mejor respuesta a un sí.
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Ahora estoy ensayando un experimento muy frecuente entre los autores modernos, es decir, escribir acerca de nada.
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De esas falsas teorías, la más notable es la doctrina de la protección a la industria nacional; frase que significa la prohibición o la restricción por medio de fuertes derechos de aduana, de aquellas mercancías extranjeras que pueden producirse en el paí
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Uno de los casos más comunes de impuestos discriminatorios es el de un derecho sobre la importación de una mercancía que puede producirse en el país, no acompañado de un impuesto equivalente sobre la producción nacional.
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La teoría copernicana contiene numerosas aserciones absurdas y erróneas
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Cerca del sol está el centro del universo
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El amor, tal como se practica hoy en la sociedad, no es más que un intercambio de dos fantasías y el contacto de dos epidermis.
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Con frecuencia el amor, comercio borrascoso, acaba en bancarrota
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El amor, tal como existe en la sociedad, no es más que el intercambio de dos fantasías y el contacto de dos epidermis
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La liberalidad se devora a sí misma, pues a fuerza de ejercerse se agota.
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...si la violencia es coerción, el respaldo será consenso o legitimidad...
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En todas las cosas humanas, cuando se examinan de cerca, se demuestra que no pueden apartarse los obstáculos sin que de ellos surjan otros.
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...los ejércitos mercenarios y los auxiliares son inútiles y peligrosos...
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Para el puerco todo es porquería.
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El que no tiene dos terceras partes de su jornada para sí mismo es un esclavo, sea lo que sea, político, comerciante, funcionario o erudito
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Lo que percibe el sentido y conoce el espíritu nunca tiene su fin en si mismo. Sin embargo, el sentido y el espíritu quisieran hacerte creer que son el fin de todas las cosas; tal es su soberbia.
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Oh, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los sucesos... ¡Y siempre sucede algo!
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Para vivir solo hay que ser un animal o un dios —dice Aristóteles—. Falta el tercer caso: hay que ser ambas cosas — un filósofo.
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Y he de aprender aún a acercarme a ti con mayor modestia; demasiado impetuoso va aún hacia ti mi corazón.