El horror de aquel espectáculo, la ignorancia de los circunstantes sobre cómo había acaecido la desgracia y, ante todo, el tremendo fenómeno que tenía ante él, dejaron al príncipe sin habla.
Frases célebres sobre: esp. [Página 287]
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La brevedad de la vida nos prohíbe concebir largas esperanzas
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Nuestra breve vida nos impide tener grandes esperanzas
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Al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador que tenía una gran puntería le apuntó entre los dos ojos, y le rompió la cabeza.
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Piensa que cada día es el último que luce para ti, y recibirás agradecido la hora que se te da y no esperabas
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Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.
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Cuando un hombre pega a su amante inflinge una herida; cuando pega a su esposa es un suicidio.
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Un buen marido nunca es el primero en dormirse por la noche ni el último en despertarse por la mañana.
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Sucede con frecuencia que la posesión mata los más grandes poemas del deseo, a cuyos sueños corresponde raramente el objeto poseído.
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Las guerras son el espanto de las madres
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El necio se sienta a la orilla del río a esperar que acabe de pasar el agua. Pero esta fluye, y continuará pasando eternamente
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¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido l
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¿A qué mal no conduce la embriaguez? Revela los secretos, exagera nuestras esperanzas y nos arroja a la pelea.
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Hay una locura, hija de la desesperación, a la que todo debe excusarse
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La necesidad es a menudo la espuela para el genio
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Una nación que continúa año tras año gastando más dinero en defensa militar que en programas sociales de edificación, se acerca a la muerte espiritual
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Ser un cristiano sin oración no es más posible que de estar vivo sin respirar
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Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho.
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Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda.
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Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca debemos perder la esperanza infinita