¡Oh, tú, invisible espíritu del vino, si no tienes otro nombre con el que puedas ser convencido, deja que te llamemos demonio!
Frases célebres sobre: esp. [Página 529]
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El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia.
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No basta levantar al débil, hay que sostenerlo después.
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Subir montañas encrespadas requiere pequeños pasos al comienzo.
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Desesperar de la victoria ayuda a menudo a vencer.
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Incierto es el lugar donde la muerte te espera; espérala pues, en todo lugar.
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Sombra ambulante es la vida no más. Mera comparsa que breve instante el escenario cruza y se olvida después.
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Para conseguir lo que quieras te valdrá más la sonrisa que la espada.
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La ira es un veneno que uno toma esperando que muera el otro.
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Los seres humanos no pueden permitirse el lujo de ser fanáticos de nada. Ni siquiera de la justicia o la lealtad. El fanático de la justicia termina por asesinar a un millón de indefensas personas para limpiar un espacio para sus tribunales de la ley. Si
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La esperanza es un talento como cualquier otro.
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La música es el alimento espiritual de los que viven de amor.
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El poeta es un espía de Dios.
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Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.
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Les enseñamos a los niños que hay tantas palabras como colores, y que hay tantos pensamientos porque de por sí el mundo es para que en él nazcan palabras. Que hay pensamientos diferentes y que debemos respetarlos...Y les enseñamos a hablar con la verdad,
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Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después.
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Una buena conciencia vale mil espadas.
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Ser o no ser, ésta es la cuestión. ¿Es de más noble espíritu sufrir las arremetidas y los dardos de la adversa fortuna o por el contrario empuñar las armas contra un mar de adversidades y terminar con ellas haciéndoles frente? Morir, dormir, nada más.
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Si se quiere ascender por cuestas empinadas, es necesario al principio andar despacio
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Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso