Me gustaba leer libros de la misma manera que me gustaba ir al cine u hojear revistas y periódicos. No lo hacía porque esperara que me sirviera para algo ni porque persiguiera un objetivo como, qué sé yo, sentirme superior a los demás, más sabio o más pro
Frases célebres sobre: espera. [Página 55]
Hay un total de 1852 freses célebres sobre "espera" este sitio web. [Página 55]
-
-
Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad desesperante.
-
El hombre venturoso no espera nunca que algo le mude la fortuna
-
Nada sabrás de lo que padecí en tu ausencia, de la sangre que derramé sólo con la esperanza de liberarme de ti. Pensarás que ha sido un día como tantos otros. Pero yo sabré que en este día, en este día semejante al que divide el A.C. Del D.C., me armé de
-
Hacía tiempo que había aprendido que cuando pasaba algo inusual, algo que formaba parte del plan de alguien y no del suyo, descubría más información esperando que preguntando. Los adultos casi siempre perdían la paciencia antes que Ender.
-
Tengo que hacerlo lo mejor que pueda, tengo que intentar serlo, y esperar que llegue un cambio, una oportunidad para destacar.
-
Siempre queda la esperanza, sin embargo, de que al menos algunos lectores beban en la fuente vieja y seca para descubrir el agua nueva que aflora desde un manantial no descubierto.
-
La esperanza es un empréstito que se le hace a la felicidad.
-
La preocupación es un juicio que espera las pruebas.
-
La esperanza es un emprésito que se le hace a la felicidad.
-
Usted tiene una historia dentro que espera para ser escrita.
-
El amor verdadero empieza cuando no se espera nada a cambio
-
Los buenos libros realzan el carácter, depuran el gusto, despiertan repugnancia hacia los placeres groseros y nos levantan a una superior espera de pensamiento y acción
-
Vive como si esperaras llegar a los cien años, pero estuvieras listo para morir mañana.
-
La esperanza de que mañana seremos más ricos ¿compensa la impotencia de ser hoy más pobres?
-
La desesperación, carcome el alma y el corazón
-
La sociedad está divida en dos clases: las que tienen dinero, y las que no pierden las esperanzas de conseguirlo.
-
La extensión y oscuridad de aquellos altos muros despertaron imágenes terroríficas en su mente, y casi esperaba ver a un grupo de bandidos asomando entre los árboles.
-
No abandono mis esperanzas, por absurdas e irrealizables que sean. Continúo creyendo en la bondad innata del hombre. No se puede construir sobre la base de la muerte, la miseria y la confusión
-
Lo pasado ya pasó, lo que viene hay que esperar, entonces vive el presente porque es un regalo de Dios