Excepto mis amigos íntimos, nadie sospechaba siquiera que yo era gran maestro de ajedrez: ni durante los primeros meses de la guerra, cuando yo trabajaba de tecnólogo, ni posteriormente cuando ocupaba el cargo de ingeniero jefe de la fábrica. Me conocían
Frases célebres sobre: est. [Página 1245]
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La historia del ajedrez moderno es la historia de la lucha entre dos escuelas, entre dos tendencias, que encabezan el ex campeón del mundo Wilhelm Steinitz y el gran maestro Siegbert Tarrasch; de otro lado, la escuela rusa, que encabezan Majeíl Chigorin y
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La búsqueda de la mejor jugada es un proceso creativo, y exige algo más que conocer la estrategia y la táctica, más que experiencia y más que conocimiento de los métodos establecidos. Es en este proceso donde el jugador demuestra sus mejores cualidades: a
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No sé si uso correctamente la palabra desde el punto de vista literario, pero estoy seguro que el lector me entenderá perfectamente cuando digo eduque su fantasía. Este es el consejo correcto que hay que dar a los estudiosos del juego, ya que la inventiva
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El ingeniero siempre se siente preocupado cuando sus planos empiezan a trocarse en piezas, en una máquina viva. ¿Qué resultará, qué aspecto tendrá? En los planos de impecable diseño todo puede estar en su sitio, más en cuanto se hacen las piezas, ateniénd
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Echábamos hasta cien y más partidas en una tarde, y ello me ayudó a aprender al dedillo los rudimentos de la técnica del juego. La estrategia que empleábamos era aún muy primitiva: ambos contendientes nos arrojábamos inmediatamente con los peones adelante
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Concentra todos tus pensamientos en el trabajo que estás haciendo. Los rayos de sol no queman hasta que se concentran en un punto
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La experiencia muestra que los hombres en gran medida son gobernados por lo que están acostumbrados a ver y practicar, que las más simples y evidentes mejoras en las labores más ordinarias se adoptan con indecisión, resistencia y gradualmente.
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¡Ay, durante mucho tiempo yo no pude olvidar dos piernecitas! Triste y desencantado, todavía me acuerdo de ellas y en sueños me perturban el corazón. ¿Cuándo y dónde, en qué desierto las olvidarás, insensato? ¡Ay, piernecitas, piernecitas! ¿Dónde estáis a
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Con ansia deseamos conocer prematuramente la vida, y la aprendemos en las novelas. Hemos conocido todo; pero entretanto, no hemos gozado de nada. Adelantando la voz de la Naturaleza no hacemos más que perjudicar nuestra dicha, y la ardiente juventud vuela
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Sólo quería informarle -dijo- que la confianza con que me honran los compañeros no me permite jugar con nada que no sea dinero en efectivo. Por mi parte, claro está, estoy seguro de que con su palabra basta, pero, para el buen orden del juego y de las cue
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Un estado en guerra sólo sirve como excusa para la tiranía doméstica.
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Nuestra amarga experiencia nacional contribuirá, en caso de nuevas condiciones sociales inestables, a prevenirnos contra fracasos funestos.
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No es que la verdad sea demasiado difícil de hallar, muchas veces está en la superficie. Pero es más cómodo y fácil buscar una idea que concuerde con nuestros deseos, sobretodo egoístas.
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Todas las cosas contrarias a una ley reconocida, y que, no obstante, se toleran como excepciones a esta regla, son ilícitas. Con el sistema de las excepciones, ocasionado por el cálculo de la utilidad, se destruye toda idea moral.
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La más interesante y útil observación que puede hacerse acerca de los errores, y principalmente de los errores comunes a muchos, es el estudio del camino que aquéllos han seguido, las apariencias y los modos por los que aquéllos han podido penetrar en las
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Para declarar como virtuoso a un sentimiento, a un acto cualquiera, no basta reconocer en él alguna señal de sacrificio, de austeridad o de bondad; es preciso mirar ante todo si, por ventura, no es opuesto a los deberes de la justicia y de la caridad univ
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Precipitación y superficialidad son las enfermedades psíquicas del siglo XX, y más que en cualquier otro lugar, esta enfermedad se refleja en la prensa
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Fue realmente encantador José Mourinho, llamándome jefe y gran hombre cuando nos tomamos una bebida de después del partido. Pero habría ayudado si sus palabras hubieran estado acompañadas de un buen vaso de vino. Lo que me dio fue disolvente de pintura
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¿Creéis que entraría en negociaciones con esa mafia? Absolutamente no. No les vendería ni un virus. Esto es un no, por cierto. No hay acuerdo entre los clubes