Todo pensamiento es inmoral. La destrucción está en su propia naturaleza. Pensar en una cosa es matarla. Nada sobrevive cuando es objeto de pensamiento.
Frases célebres sobre: est. [Página 896]
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En cuanto a los pobres virtuosos, uno puede compadecerlos, por supuesto, pero es imposible admirarlos.
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El deber... El vínculo más estéril entre un hombre y otro.
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Los salvajes parecen tener puntos de vista similares a los que la gente cultivada sobre la mayoria de los temas: están demasiado avanzados.
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En los asuntos triviales, el estilo y no la sinceridad es lo esencial. En los importantes, también el estilo es lo esencial.
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La verdadera explicación de este mundo, sea cual fuere la del otro, es el amor, no la filosofía alemana.
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En asuntos de vital importancia, lo vital es el estilo, no la sinceridad.
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Uno debería estar siempre enamorado; esa es la razon por la que no deberíamos casarnos nunca.
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Cuando alguna persona hace alguna cosa soberanamente estúpida, siempre lo hace por los más nobles motivos.
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El entendimiento destruye la armonía del rostro. En el mismo instante en que uno se sienta a pensar, todo él se convierte a nariz.
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Un genuino artista no presta ninguna atención al público.
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El hombre que ve los dos lados de una cuestión, es un hombre que no ve absolutamente nada.
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El secreto de la vida está en el arte.
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La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.
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Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez.
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Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte.
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Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tienen tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de las demás...!
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He descubierto que tan pronto como las personas son lo bastante viejas para estar enteradas, no se enteran absolutamente de nada.
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La tragedia de la vejez estriba, no en que uno sea viejo, sino en que uno es joven.
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El público utiliza los clásicos de un país como un medio de contrarrestar el progreso del arte. Rebajan las obras clásicas a las categorías de autoridades. Las emplean a manera de garrotes para impedir la libre expresión de la belleza en nuevas formas.