Desandaré caminos sin salidas como muros. Recorreré los cuerpos desolados sin futuro. Destruiré los mitos que he formado uno a uno y pensaré en tu amor, este amor nuestro vivo y puro.
Frases célebres sobre: estr. [Página 145]
Hay un total de 7139 freses célebres sobre "estr" este sitio web. [Página 145]
-
-
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente éstas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados
-
Porque la amaba estrepitosamente y la amo todavía, como se ama el retrato desteñido de la madre desconocida o el cacharro roto.
-
Lo malo está en que nuestra admiración es improductiva y en que si nos dedicamos a revocar lo que se cae, a hacer la limpieza de lo que construyeron, seremos ridículos ante nuestros hijos.
-
No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta.
-
En el caso de Paco, ocurre que Paco es el mejor símbolo de lo que significa una estrella. ¿Por qué? Pues porque Paco... encanta al que no sabe de esto, eh; y vuelve loco al que sabe. Es decir: Lo tiene todo.
-
Lo dije antes, los 80s fueron nuestros.
-
Desnuda eres tan simple como una de tus manos: lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente. Tienes líneas de luna, caminos de manzana.
-
Hagamos profesión terrestre toquemos tierra con el alma.
-
En mi obra, un cuadro es una suma de destrucciones
-
Todo acto de creación es en primer lugar un acto de destrucción.
-
Tu mejor capital es tu salud. Aprovechala. Si es buena no la malogres; si no lo es, no la estropees más
-
El más grande de los hombres sencillos, nuestro maestro.
-
Dejo a un lado las amistades, que trabadas como con lazos de religión, duran hasta la vejez; porque el tener unos mismos estudios no es menos estrecho vínculo que profesar una misma religión.
-
Ese débil método de educación al que solemos llamar indulgencia, destruye toda la fuerza del alma y del cuerpo
-
Excusamos nuestra pereza, so pretexto de la dificultad
-
Esa suave educación que llamamos indulgencia, destruye todo el vigor del alma y del cuerpo.
-
Cuanto antes nos percatemos de que nuestro destino está en nosotros mismos, y no en las estrellas, tanto mejor para nosotros
-
Siempre has dicho que no puedes vivir sin música: ¿Quién cantará para ti, quién tocará para ti? Los pájaros, en el jardín; el mar, en torno mío. ¡Escucha! Oye ese maravilloso mezzo-soprano: es la oropéndola. ¿No es más bella su voz que la de nuestra céle
-
Elegiré amigos entre los hombres, pero no esclavos ni amos. Elegiré sólo a los que me plazcan, y a ellos amaré y respetaré, pero no obedeceré ni daré órdenes. Y uniremos nuestras manos cuando queramos, o andaremos solos cuando lo deseemos