La moderación de las personas felices se debe a la placidez que la buena fortuna da a su temperamento.
Frases célebres sobre: feli. [Página 51]
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Parece como si la naturaleza, que tan sabiamente dispuso los órganos de nuestro cuerpo para hacernos felices, hubiera querido darnos también el orgullo para evitarnos el dolor de conocer nuestras imperfecciones.
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Antes de desear algo ardientemente conviene comprobar la felicidad que le alcanza a quien ya lo posee.
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Nadie es tan feliz ni tan desgraciado como él mismo se imagina
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La felicidad y la desgracia acuden ordinariamente a los seres que ya son felices y desgraciados
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Antes de desear ardientemente una cosa, debemos cerciorarnos cuidadosamente de la felicidad que proporciona al que la posee
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No hay circunstancia, por infortunado que sea, de la cual una persona inteligente no saque alguna ventaja; y no hay circunstancia, por feliz que sea, que el necio no convierta en una desventaja...
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Nuestra envidia sobrevive siempre a la felicidad de aquellos a quienes envidiamos.
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Cuando no podemos encontrar felicidad en nosotros mismos, es inútil buscarla en otra parte.
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La democracia y la felicidad no producen gran literatura
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Mi salvación fue leer, leer los buenos libros, refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante, intenso, una aventura tras otra, donde podía sentirme libre y volvía a ser feliz
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Guarda la tristeza para ti mismo y comparte la felicidad con los demás
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Si un hombre ha nacido con un carácter no dotado para la felicidad, nada le puede hacer feliz. Si ha nacido para ser feliz, nada le puede hacer desgraciado
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La verdadera felicidad social consiste en la armonía y en el uso pacífico de las satisfacciones de cada individuo.
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Era feliz porque vivía de acuerdo con la Naturaleza. Sólo el hombre fuerte es bueno; el débil es siempre malo.
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Todos los hombres tienen la misma parte de felicidad.
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El hombre no tiene amigos: los tiene su felicidad
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No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad
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Nos resignamos al momento único y feliz. Preferimos perderlo, dejarlo transcurrir sin siquiera hacer el razonable intento de asirlo. Preferimos perderlo todo, antes que admitir que se trata de la única posibilidad y que esa posibilidad es solo un minuto y
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Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.