El halo de la luna. ¿No es el perfume de la flor del ciruelo que subió hasta allá?
Frases célebres sobre: flo. [Página 36]
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La luna pasa al oeste. La sombra de las flores se estira al este.
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Mediante la observación microscópica y la proyección astronómica la flor de loto puede convertirse en la base de toda una teoría del universo y en un agente por medio del cual podemos percibir la verdad.
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Caen las flores del cerezo y entre las ramas aparece un templo.
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En las tardías flores del cerezo duda La primavera que termina.
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La primavera se aleja duda en las tardías flores del cerezo.
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Flores rojas de ciruelo; el sol poniente ataca pinos y robles.
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Murió el ciruelo y sus flores ¡el sauce en su soledad!
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El frío anochecer de Kyoto hacía aflorar el calor del fuego. El viento, en la penumbra, gemía entre los pilares. El grillo que se posaba en la gruesa columna había desaparecido.
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El dinero es un poderoso afrodisíaco. Pero las flores logran casi el mismo resultado.
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De las flores, la violeta; de los emblemas, la cruz; de las naciones, mi tierra; y de las mujeres, tú.
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Siempre vives, alma mía, en mis recuerdos de amor, como el perfume en la flor
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En el libro de tu historia en ser yo, flor de las flores, página hermosa de amores tengo empeño.
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¡Quién me diera, flor divina, ser la gota peregrina del ligero rocío matinal, que ha vivido un sólo instante acariciada y amante, entre la sonrisa loca de tu boca de coral!
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Amame como quiere su ambrosía en el jardín la flor; como ama de su voz la melodía festivo ruiseñor.
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No tildemos de mala suerte, a lo que sólo es indiferencia y flojera
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A condición de comprender que París, Londres, Guanajuato, Florencia, Buenos Aires, Moscú, etcétera, se convertirán inevitablemente en maravillosos o funestos según tu estado interior. Puedes ir de acá para allá, pero mientras tú no estés bien, nada de lo
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No perdáis el tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como las flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.
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Por débil y pequeña, oh flor del paraíso, cabías en el vértice del corazón en fiesta que te quiso.
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Transmutase mi alma en tu presencia como un florecimiento que se vuelve cosecha.