Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.
Frases célebres sobre: gra. [Página 379]
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Halla en la desgracia consuelo el que lo prodigó en la prosperidad.
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Grandísima caída es de señor a esclavo.
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Para mayores desgracias guarda la fortuna a quien favorece.
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Hasta la desgracia se cansa.
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Evita la conversación de aquellas personas cuya palabra, en vez de ser trabajo, es placer. Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y a
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La mujer hermosa es un peligro. La mujer fea un peligro y una desgracia.
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Las luchas internas impidieron al PCE utilizar un capital político de gran valor, como ser el partido que había hecho posible con su política la reconciliación de los españoles y el restablecimiento de la democracia
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Un hombre inútil es gravoso al estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se saca.
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Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.
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La vida cotidiana, en apariencia previsible, desmedidamente familiar, es la que encierra la posibilidad de los grandes descubrimientos que rompen con la costumbre.
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La crispación española debe mucho, por desgracia, a tener una Iglesia muy de derechas, muy nacionalcatólica, muy distinta a la Iglesia de otros países
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Difícilmente se hallan palabras que retraten al vivo las grandes desdichas.
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Consuelo es en las grandes desgracias el que no pueda sobrevenir otra mayor.
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La desgracia es a veces ocasión de virtud.
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Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.
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No hay cosa que mucho tiempo agrade al que en ninguna tiene asiento.
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Es vulgarísima verdad que, en grado variable, el afán de aprobación y aplauso mueve a todos los hombres...
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Procuremos agradar e instruir: nunca asombrar.
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Lejos de abatirse el investigador novicio ante las grandes autoridades de la Ciencia, debe saber que su destino, por ley cruel, pero ineludible, es crecer un poco a costa de la reputación de las mismas.