Si se desea solamente el bien, se está en oposición a la ley que une al bien real con el mal del mismo modo que al objeto iluminado con la sombra; y, estando en oposición a la ley universal del mundo, es inevitable que se caiga en la desgracia.
Frases célebres sobre: gracia. [Página 42]
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Nada en el mundo puede quitarnos el poder de decir yo. Nada, salvo la desgracia extrema. Nada hay peor que la extrema desgracia que desde fuera destruye el yo, puesto que luego resulta ya imposible destruírselo uno mismo. ¿Qué les ocurre a aquéllos cuyo y
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El movimiento descendente, espejo de la gracia, es la esencia de toda música.
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Si en este mundo no hubiera desgracia, podríamos pensar que estábamos en el paraíso.
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Puesto que no se puede esperar de un hombre que no posee la gracia que sea justo, es preciso que la sociedad esté organizada de tal manera que las injusticias se vayan corrigiendo unas a otras en una perpetua oscilación.
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Es la desgracia del hombre no contentarse nunca.
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Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto
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No olviden las mujeres que el pudor es el compañero más simpático de las gracias.
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Lo más inexplicable era y sigue siendo cómo pueden salir de su tumba y regresar a ella. La doble vida de los vampiros se mantiene gracias al sueño cotidiano en la tumba. Su monstruosa avidez de sangre de seres vivos les proporciona la energía necesaria pa
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El tiempo hace llevaderas las desgracias.
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La desgracia no llega al hombre valeroso.
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No sirven de nada las desgracias a aquel que no aprenda en ellas.
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No hay desgracia a que falte remedio.
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Es cobardía menospreciar la vida, y esfuerzo resistir a grandes desgracias.
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Mal consuelo es tener compañeros de desgracia.
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Los desgraciados casi nos fuerzan a ser duros e insensibles.
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Hasta la muerte huye de los desgraciados.
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Ligera es la desgracia que puede sufrirse, y la que no, breve.
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En poco precio se tiene lo adquirido de gracia.
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Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.