Tenía una verdadera obsesión por terminar cualquier cosa que hubiera comenzado, lo que a menudo me ponía en dificultades. En una ocasión, había empezado a leer las obras de Voltaire, cuando averigüé, para mi desmayo, que eran casi cien volúmenes de letra
Frases célebres sobre: habí. [Página 19]
Hay un total de 979 freses célebres sobre "habí" este sitio web. [Página 19]
-
-
La Tierra es lo más asombroso, la estructura más peculiar que conocemos hasta la fecha en todo el universo, el mayor de todos los enigmas científicos cosmológicos, que por más que nos esforcemos no logramos comprender cabalmente. Hasta ahora no habíamos e
-
Bacon fue el primero que enseñó al mundo el verdadero método de estudio de la naturaleza, y rescató a la ciencia de la barbarie en que la habían puesto los seguidores de Aristóteles, por una imitación demasiado servil de su maestro.
-
Cuando era adolescente, estaba obsesionado con poseer muchas cosas materiales, autos, ropas, estupideces. Ahora que tengo todo eso, entiendo que las cosas superficiales pueden convertirte en un tipo muy estúpido. En la RDA había muy pocas cosas, pero tam
-
Ser payasito o comisario me había parecido siempre grande oficio; pero desde ese día me dije: ¡Qué payaso ni qué nada! ¡Como brujo no hay!
-
Echar los brazos al cuello de Serge procuró a Jonathan una sensación extraña. Tuvo la impresión de que no era a Sergio a quien tocaba, sino a un ser indefinido, más genérico, casi abstracto: un niño. Un niño cualquiera. No había nada, en la presencia físi
-
... la libertad para salir de una situación para la que habíamos consentido es, claramente, la garantía necesaria y suficiente del valor del consentimiento en sí mismo. No hay por qué discutir sobre la capacidad del menor en particular de alguien para con
-
En literatura hay catarsis cuando la penosa realidad que pinta el escritor es transfigurada por la felicidad de la expresión. Virus debilitado equivale a vacuna. La belleza formal atrapa y extirpa la causa misma del sufrimiento que el tema de la obra habí
-
Soy muy maniático, me peino con cresta porque me lo aconsejó un amigo y desde ese momento empezé a marcar goles. Siempre repito lo que hago el día antes del partido: si cuando marque había ido de pie en el autobús, voy también de pie; si había hablado con
-
La guerra interrumpió el movimiento revolucionario que había empezado a desarrollarse, lo aplazó y después lo aceleró por demás.
-
En efecto, durante años, los lideres mencheviques habían afirmado que la revolución burguesa no podía llevar a cabo sino las aspiraciones de la burguesía, que la socialdemocracia no podía asumir las tareas de la democracia burguesa y deberia, sin dejar de
-
Si entre nosotros fue la revolución de Octubre una lucha contra un aparato estatal que aún no había tenido tiempo de formarse desde Febrero, en otros países la insurreción tendrá contra ella un aparato estatal en trance de dislocación progresiva.
-
Con vistas a justificar su nueva situación, esa mujer alemana había adoptado con una especie de cólera calculada todas las tradiciones y matices del feudalismo ruso, el más mezquino y el más grosero de todos los feudalismos, y eso en el período mismo en e
-
Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años.
-
Habíamos hablado de la guerra fría como 'entre Yalta y Malta'.
-
En el '83, por ejemplo, que hicimos el tercer LP, ya había temas que hemos tocado hoy en 1993 y que son en acústico completamente... O sea que lo esté de moda ahora mismo... No sé, me hace gracia, después de llevarlo haciendo diez o trece años... pues no
-
Antes había un lenguaje atribuido a la mujer, el de la suavidad y el de la queja pudorosa.
-
Con ese Julio Cortázar era posible ser amigo pero imposible intimar. La distancia que él sabía imponer, gracias a un sistema de cortesías y de reglas a las que había que someterse para conservar su amistad era uno de los encantos del personaje: lo nimbaba
-
Hizo listas de las personas con las que había dormido. Puso en rojo los nombres de aquellos que resultaron heridos. Su apellido figura una vez de cada cinco o seis en un rojo tan vivo que al mirarlo dolía. Él lloraba y gemía al pensar que le quedaban aún
-
No había forma de despertarlo al Mágico González... Le llevé el despertador del Pato Donald, y me llegaba tarde igual. Una vez le llevé un tablao flamenco a la pieza para ver si se levantaba... cuando se levanta me dice: ¡¡Me despierto porque me gusta la