Es verdad que no me quiero apuntar al ejército o manejar un torno en fábricas de repuestos. De todos modos, soy miope y psicópata. América, trataré de arrimar mi hombro de maricón.
Frases célebres sobre: hom. [Página 298]
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En Oriente la mujer no suele ver al hombre antes de casarse. En Occidente, después.
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Bueno, porque yo soy homófobo, alomejor
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Al principio estuve en contra del matrimonio homosexual por una cuentión del origen de la palabra matrimonio pero luego me desdije viendo el mal uso que hizo la Iglesia de todo este asunto y ahora estoy a favor.
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No hay peores tiranos que los esclavos, ni hombres más soberbios que los salidos de la nada.
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La experiencia es la única profeta de los hombres sabios.
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El hombre no puede crear sin destruir simultáneamente.
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Deberíamos esforzarnos en la producción de artículos sencillos, buenos, sin decoración, pero artículos que estuvieran en armonía con el ser humano y que se adaptasen orgánicamente al hombre de la calle.
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La forma es un misterio que no conocemos en realidad, pero que proporciona al hombre una sensación totalmente diferente a la de un acto de liberación social como tal.
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Nuestro crimen es ser hombres y querer conocer.
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El hombre es un dios caído que se acuerda del cielo.
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Si se ignora al hombre, la arquitectura es innecesaria
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La vida de los hombre no se puede manchar por presunciones que no reposan en el conocimiento de la verdad*
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El día es de los hombres; mas la noche, de los dioses, decían los antiguos
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Todo hombre es como un cheque en blanco firmado por Dios. Nosotros mismos escribimos en él la cifra de su valor con nuestro merecimiento
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El hombre, desde que nace hasta que muere, es una máquina de romper juguetes
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Jamás se me había ocurrido que la enfermedad mental podía tener una faceta de poder, poder. Te das cuenta: es posible que cuanto más loco esté un hombre, mayor poder pueda adquirir. Hitler sería un ejemplo. Increíble, ¿Verdad? Buena materia de reflexión.
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Tenía los hombros, los senos y las caderas demasiado anchos y su sonrisa era demasiado franca y abierta para poder considerarla hermosa, pero era bonita, se la veía sana y llevaba colgada de un largo dedo el asa de una garrafa de vino tinto que balanceaba
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Entonces, se produjo un cambio de marea en el otro lado. A la derecha, donde luchaban los hombres a caballo, dio la impresión de que el ejército del rey retrocedía. La retirada llegó a convertirse en descarada huida. Fueron muchos los hombres del rey que
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Allí, oculta a los ojos extraños, han despejado la soleada falda de un monte, de cara al mediodía, y en ella crecen vides dispuestas en ordenadas hileras. Al recordar la belleza de aquel lugar se le parte el corazón. Hombres, mujeres y niños se desplazan