Cosa del cielo es poseer la verdad, cosa del hombre es buscar la verdad. Quien posee lo verdadero acierta lo justo sin esfuerzo, logra el éxito sin reflexionar.
Frases célebres sobre: homb. [Página 215]
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El hombre más noble es digno, pero no orgulloso; el inferior es orgulloso, pero no digno.
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Es posible lograr que el pueblo siga al hombre bueno, pero nunca se le podrá forzar a que le comprenda.
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El hombre que no medita y obra con precipitación, no podrá evitar grandes fracasos.
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Es hombre quien imponiéndose a su yo se somete a los li costumbres, a la ley de las convenciones sociales.
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Nada es más digna de admiración en un hombre noble que el saber aceptar e imitar las virtudes de los demás.
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Quien ama a los hombres afianza a los hombres, pues él mismo desea ser afianzado; ayuda a los hombres a lograr éxito, pues él mismo desea lograr éxito.
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El noble promueve lo que tiene de hermoso el hombre, el vil lo que tiene de feo.
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Cuando en un país reina el orden, es una vergüenza ser hombre pobre y común. Cuando en un país reina el caos, es una vergüenza ser rico y funcionario.
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No debe afligirnos el que los hombres no os conozcan. Lo lamentable es que no seáis dignos de ser conocidos por los hombres.
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Es preciso que los hombres conozcan el mal para poder evitarlo y entregarse a la práctica del bien.
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El hombre prudente es parco en el hablar pero activo en el obrar.
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Cuando el hombre se halla cerca de la muerte, sus palabras son sinceras y veraces.
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En general los hombres aman más la belleza corporal que la virtud.
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¿En qué consiste la bondad? En amar a todos los hombres.
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El hombre más noble a todo se acomoda, aunque no sea obsequioso. El hombre inferior es obsequioso, pero no se acomoda a los demás.
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Los hombres se parecen mucho en esencia, pero en la práctica llegan a ser muy distintos.
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Todavía no he visto un hombre que sea inflexible en sus principios.
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No enseñarle a un hombre a quien se le puede enseñar es malgastar a un hombre. Enseñar a un hombre a quien no se le puede enseñar es malgastar palabras. El verdadero sabio no malgastará ni hombres ni palabras.
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Por naturaleza, los hombres son muy parecidos entre sí. Son el saber y la experiencia lo que los diferencia.