De donde nuestra ligereza nos ha hundido, es preciso que de allí nos eleve la gravedad.
Frases célebres sobre: hundido.
Hay un total de 13 freses célebres sobre "hundido" este sitio web.
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La prensa es carroña que ha hundido España.
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Israel es el mayor portaviones estadounidense en el mundo que no puede ser hundido, no transporta ni a un soldado estadounidense y está situado en una región crítica para la seguridad estadounidense.
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Ella era una flor del mar, yo un delfín tras un velero, de esta noche no paso, se ha hundido otro petrolero.
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¡Llorad, llorad, arcángeles hundidos
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¿Quién conoce el fin? Lo que ha emergido puede hundirse y lo que se ha hundido puede emerger. Lo satánico aguarda soñando en el fondo del mar, y sobre las ondulantes ciudades humanadas navega el apocalipsis.
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Las familias tradicionales rodarán y se hundirán en causas criminales. Los nuevos ricos caerán en crímenes espectaculares, más no serán hundidos. El oro salva. Los humildes serán desalojados, despreciados, olvidados. Ellos serán motivo de vejámenes.
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Hay mucho misterio en tus ojos y hay mucha chispa aún en tu cerebro loco. ¡Pero estás hundido en tu propia herida!
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A veces, cuando descubro que no he escrito una sola frase después de haber borroneado páginas enteras, me desplomo en mi sillón y allí me quedo, mareado, hundido en un pantano de desesperación, odiándome y culpándome por este orgullo demente que me hace e
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El capitalismo está hundido. Algo mucho más grande que la crisis está en juego y ese algo es la decadencia del sistema. Fue fantástico cuando empezó a crearse a principios del siglo XV, pero se creó para una situación del mundo, que hoy ha cambiado.
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¿ Serán que están tan hundidos que ya no necesita abogados, sino otra vez autodefensas?
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El fuego le lamió y le inundó y notó que se le marchitaban los delicados tejidos del cerebro. Trató de enfocar su pensamiento en el hielo. Se asió al hielo en busca de salvación, a pedazos de hielo, a montañas de hielo, a icebergs de hielo semihundidos en
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A momentos me decía lo curioso que hubiera resultado para los otros pasajeros el saber que esos dos hombres, hundidos en el acolchado de cuero de los asientos, eran: uno el próximo asesino y el otro su víctima.