Para trabajar con éxito, téngase caridad en el corazón y paciencia en la ejecución
Frases célebres sobre: ida. [Página 508]
Hay un total de 21848 freses célebres sobre "ida" este sitio web. [Página 508]
-
-
Las espinas de la vida se trocarán en flores para toda la eternidad
-
No es justo que viva de la caridad de otros quien puede bastarse a sí mismo
-
Dar buenos consejos a los compañeros, es una manera de hacer obras de caridad
-
Donde reina la caridad, ahí está la felicidad.
-
Cada uno ocúpese y trabaje tanto cuanto su salud y su capacidad le permitan
-
Olvida los favores hechos, pero no los recibidos
-
Eliminad de una comunidad la murmuración y la parcialidad, y se gozará de una paz perfecta
-
Las obras no son de caridad cuando se hacen por interés
-
A los niños se hace mucho bien tratándolos siempre con amabilidad. Hay que amarlos y estimarlos a todos por igual, aunque alguna que otra vez no lo merezcan
-
Salvando tu alma, serás feliz para siempre; pero, si la pierdes, lo pierdes todo: alma, cuerpo, cielo, Dios, que es tu supremo fin... y esto, por toda la eternidad
-
Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia
-
El escritor no desempeña ninguna tares de importancia social. La literatura jamás deber ser comprometida. Simplemente debe ser buena literatura. La mía sólo está comprometida conmigo mismo. Que no me gusta que exista la pobreza es un problema aparte.
-
El que pretende dirigirse a la humanidad, o es un tramposo o este equivocado. La pretendida comunicación se cumple o no; el autor no es responsable, ella se da o no por añadidura. El que quiera enviar un mensaje -como se ha reiterado ya tantas veces- que
-
El sacerdote para hacer mucho bien necesita unir a la caridad una fuerte dosis de amabilidad
-
La primera felicidad de un niño es saber que es amado
-
La mejor obra que se puede hacer en este mundo es atraer las almas perdidas al buen sendero, a la virtud
-
El dinero en efectivo es cosa de arruinados. La opulencia ya no se mide por el dinero que tienes en el momento de pagar, sino por la capacidad de moratoria que exhibes con las tarjetas.
-
El sol era un melón, la tarde una sandía y la vida, la vida una pura gana de morder y morder manzanas.
-
La luna olvidada espera en la ventana del cielo abierta a la tarde.