Su espíritu había perecido ahogado en su compasión; y cuando engrosaba y se desbordaba su compasión, siempre sobrenadaba una gran estupidez.
Frases célebres sobre: ido. [Página 374]
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Mas todos los poetas creen que quién tendido en el pasto aguza el oído se entera un poco de las cosas que existen entre el cielo y la tierra.
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Estoy demasiado enardecido y abrasado por pensamientos propios, a tal punto que muchas veces me siento sofocado.
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Quien escribe con sangre, y escribe sentencias, ha de ser no leído, sino aprendido de memoria.
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Pues estaba acostumbrado a caminar en la noche y le gustaba mirarle a la cara a todo lo dormido.
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¡Que poco se requiere para ser feliz!. El sonido de una gaita.
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Estoy herido de mi felicidad; han de curarme todos los que sufren.
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¿Me habrá quitado algo un dios mientras yo estaba dormido?
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Siempre me ha parecido hacer mejor en aprender a alegrarme más.
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Quizá nadie haya sido nunca bastante sincero para definir la sinceridad
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¡Llevemos la luz a la Tierra, seamos la luz de la tierra! Para eso tenemos alas, por eso somos rápidos, severos, viriles, incluso terribles, semejantes al fuego. ¡Qué nos teman quienes no saben calentarse ni alumbrarse con este fuego que somos!
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Vivir de tal modo que ya no tenga sentido vivir, eso es lo que ahora se convierte en el sentido de la vida...
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Yo considero pervertido a un animal cuando pierde sus instintos.
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La existencia del superhombre comienza y concluye en el amor a nuestro destino, aceptación de uno mismo, convertido este destino en libertad por aceptación del propio destino.
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La máquina ha destruido la estructura secular de la vida humana, orgánicamente vinculada con la vida de la naturaleza.
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La guerra mundial ha herido mortalmente al capitalismo. De ella nació el comunismo, y éste le debe, por tal hecho, el mayor agradecimiento.
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Todavía su conocimiento no ha aprendido a sonreír.
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He aprendido a caminar; desde entonces me dejo correr.
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No había aprendido aún a reír y a gozar de la belleza.
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Ha llegado la hora de buscar a los perdidos.