La democracia también es tolerante en aceptar una dosis de injusticia para evitar nuevas injusticias.
Frases célebres sobre: justicia. [Página 36]
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La demora de la justicia significa injusticia
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La vanidad propia le dice al hombre qué es honor: la conciencia le enseña qué es justicia.
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Una copa de buen licor pondrá fin a una contienda más rápido que la justicia, el juez o el vicario
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Lo que consideramos justicia es, con mucha frecuencia, una injusticia cometida en nuestro favor.
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La capacidad del hombre para la justicia hace la democracia posible, pero la inclinación del hombre hacia la injusticia hace a la democracia necesaria.
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No existe la inteligencia sin justicia, ni hay justicia sin inteligencia
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La justicia te proporcionará paz, y también trabajos.
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Quien puede recurrir a la violencia no tiene necesidad de recurrir a la justicia.
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Justicia sin misericordia es crueldad y misericodia sin justicia genera disolución.
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Justicia sin misericordia es crueldad.
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El último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia.
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No es necesario estar familiarizado con Sócrates para saber que una vida que no se somete a examen no vale demasiado. Una sociedad justa es aquella en la que la justicia se practica de forma habitual.
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Una justicia llevada demasiado lejos puede transformarse en injusticia
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Los pueblos a quienes no se hace justicia se la toman por sí mismos más tarde o más pronto.
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La justicia de las clases burguesas fue nuevamente como una red que permitió escapar a los tiburones voraces, atrapando únicamente a las pequeñas sardinas.
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El amor es lo contrario de la justicia. Porque la justicia consiste en tratar a cada uno según lo que es; es decir, según su pasado, según lo que ha hecho. El amor rompe estas reglas del juego, estas reglas de orden. El amor es un factor de desorden. Es u
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Cuando el orden es injusticia, el deorden es ya un principio de justicia
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Pero el pueblo no dejó nunca de alzar la bandera de la liberación, la clase obrera no dejó nunca de rebelarse contra la injusticia.
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En los cuchillos y tenedores se habían pegado las lágrimas de mis enemigos ajusticiados, y al tintineo de los vasos se unían los sollozos de innumerables desgraciados; sin embargo, las estelas de las lágrimas me daban risa, mientras que los sollozos de de