La infancia es ignorante; la mocedad, ligera de cascos; la juventud, temeraria, y la vejez, malhumorada.
Frases célebres sobre: juventud. [Página 8]
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En mi vida de artista hay tres carpetas: En la primera están las obras de mi juventud de famoso, la he cerrado para siempre y he tirado la llave al mar. En la segunda se encuentran algunas obras a las que he perdonado debido a su buena intención. La terce
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Juventud y adolescencia no son sino exceso e ignorancia.
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Yo sólo funciono por sensaciones, por cosas ya comprobadas. Es por esto que mis films están llenos de recuerdos de juventud.
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La juventud no es más que un estado de ánimo.
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La juventud es una cualidad, no una cuestión de circunstancias
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Las iniciativas de la juventud valen tanto como la experiencia de los viejos.
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Recuerdo mi juventud y la sensación de que nunca volveré más, la sensación de que podría durar para siempre, sobrevivir al mar, a la tierra, y a todos los hombres.
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Individual o colectiva, la juventud necesita creerse, a priori, superior. Claro que se equivoca, pero éste es precisamente el gran derecho de la juventud: tiene derecho a equivocarse impunemente.
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La juventud tiene derecho a equivocarse inpunemente.
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La juventud es tantas cosas que no puede ser además sabiduría, experiencia.
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La juventud es una embriaguez continua, es la fiebre de la razón.
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La vejez es un tirano que prohibe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.
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La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de vida, todos los placeres de la juventud.
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Al Perú lo llevo en las entrañas porque en él nací, crecí, me formé y viví aquellas experiencias de niñez y juventud que modelaron mi personalidad, fraguaron mi vocación, y porque allí amé, odié, sufrí y soñé
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Toda hora perdida en la juventud es una probabilidad de desgracia en el porvenir.
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En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos
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La juventud en sí es un talento, un talento perecedero.
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Las ciencias y las letras son el alimento de la juventud y el recreo de la vejez; ellas nos dan esplendor en la prosperidad y son un recurso y un consuelo en la desgracia.
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La temeridad acompaña a la juventud, como acompaña la prudencia a la vejez.