Nunca habrá nadie como Michael Jackson. Su talento, su capacidad para asombrar y su misterio, lo han convertido en una leyenda
Frases célebres sobre: len. [Página 208]
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Dos cosas me llenan de horror: el verdugo que hay en mí y el hacha que hay sobre mi cabeza
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Aquel a quien le gusta que le adulen es digno del adulador.
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La vida es un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y furia que nada significa
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Si la gente sólo hablara cuando tuviera algo que decir, el ser humano perdería muy pronto el uso del lenguaje.
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Los charlatanes, con seguridad, son malos trabajadores. Se necesita más la mano que la lengua.
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Las comparaciones huelen.
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Nada envalentona tanto al pecado como la indulgencia.
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A mayor talento, en la mujer, mayor indocilidad.
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La ofrenda más aceptable por Dios mismo, proviene de un corazón agradecido y lleno de alegría.
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El buen vino es una excelente y jovial criatura de Dios, cuando se hace de él un uso moderado.
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Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.
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El lenguaje es la memoria y la metáfora.
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La esperanza es un talento como cualquier otro.
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Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de un tirano.
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Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.
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Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso
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Cuando se cumplen las instrucciones, las personas son sinceramente leales y comprometidas, los planes y preparativos para la defensa implantados con firmeza, siendo tan sutil y reservado que no se revelan las estrategias de ninguna forma, y los adversario
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Anunciad con cien lenguas el mensaje agradable; pero dejad que las malas noticias se revelen por sí solas.
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Con frecuencia pedimos al cielo recursos que residen en nosotros mismos. El destino celeste nos deja libres en nuestras acciones y no retarda nuestros designios, sino cuando somos lentos en ejecutarlos.