Creo que las relaciones sociales entre ambos sexos,-aquellas que hacen depender a un sexo del otro, en nombre de la ley,-son malas en sí mismas, y forman hoy uno de los principales obstáculos para el progreso de la humanidad; entiendo que deben sustituirs
Frases célebres sobre: ley. [Página 39]
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Las leyes de casi todos los países establecen reglas para decidir muchas cosas, no porque tenga mucha importancia de qué manera se deciden, sino para que se decidan de alguna forma y no pueda haber disputa sobre el asunto.
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Obra de manera que tu regla de conducta pueda ser adoptada como ley por todos los seres racionales.
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El vulgo, y aun la gente que se cree ilustrada, ignora que casi siempre en la historia la ley de la fuerza fue única y absoluta regla de conducta, no siendo más que especial consecuencia de relaciones particulares.
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Las leyes no se mejorarían nunca si no existieran numerosas personas cuyos sentimientos morales son mejores que las leyes existentes.
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Hay, sin duda, hombres y mujeres a quienes no satisfará la igualdad, con quienes no habrá paz ni sosiego mientras no reine su voluntad sin traba alguna. Para esta clase de personas está hecha de molde la ley del divorcio. Nacieron para vivir solas, y a na
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La costumbre es la ley de los tontos.
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Es un mal ejemplo no observar una ley, sobre todo por parte del que la ha hecho.
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No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de administrar que la elaboración de nuevas leyes.
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¿Eres capaz de fijarte por ti mismo tu bien y tu mal y suspender sobre ti la ley de tu propia voluntad? ¿ Eres capaz de ser tu propio juez y el guardián de tu propia ley?
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Sólo después de instituida la ley se puede hablar de justicia y de injusticia
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No hay reglas, no hay normas, no hay leyes; no hay otra guía que un poderoso instinto de probidad, de honestidad, de bondad, de honradez.
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La propiedad territorial fácil y barata debe ser la enseña de leyes venideras, para vencer en su nombre y con su obra el desierto, cambiando el aspecto bárbaro de nuestras campañas.
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En Estambul, escribía para que me lo imprimieran, para que me leyeran con los ojos. Pero en Anatolia comprendí que era preciso leer los poemas en voz alta, para el pueblo. ... Entonces me dediqué a escribir poemas sonoros, con rima y expresiones populares
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Nuestro destino ejerce su influencia sobre nosotros incluso cuanto todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta las leyes de nuestra actualidad.
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El orden de castias, que es la ley suprema, dominante, es sólo la sanción de un orden natural, de una legalidad natural de primer rango sobre la que ningún capricho, ninguna idea moderna tiene poder.
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La desobediencia a Dios, es decir, al sacerdote, a la ley, recibe ahora el nombre de pecado;...
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La compasión dificulta en gran medida la ley de la evolución.
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La compasión obstaculiza en conjunto la ley de la evolución, que es la ley de la selección.
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Las leyes cambian menos rápidamente que las costumbres; son peligrosas cuando quedan a la zaga de éstas, pero aún lo son más cuando pretenden precederlas