La mentira origina el miedo y el miedo la mentira
Frases célebres sobre: men. [Página 919]
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La ingratud es el crimen más grande que pueden los hombres atreverse a cometer
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Las instituciones perfectamente representativas no son adecuadas a nuestro carácter, costumbres y luces actuales
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Debemos esperar mucho del tiempo, su inmenso vientre contiene más esperanzas que sucesos pasados y los prodigios futuros deben ser superiores a los pretéritos
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Los pastusos deben ser aniquilados, y sus mujeres e hijos transportados a otra parte, dando a aquel país una colonia militar. De otro modo Colombia se acordará de los pastusos cuando haya el menor alboroto o embarazo, aún cuando sea de aquí a cien años, p
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Aborrezco mortalmente el mando porque mis servicios no han sido felices porque mi natural es contrario a la vida sedentaria porque carezco de conocimientos porque estoy cansado y enfermo
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La educación es el fundamento verdadero de la felicidad.
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Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos
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En tanto que nuestros compatriotas no adquieran los talentos y virtudes políticas que distinguen a nuestros hermanos del norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina... Estamos dominados
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Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral
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La esclavitud es hija de tinieblas, un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción
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Seamos un tilín mejores y mucho menos egoístas
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No hay nada aquí: sólo unos días que se aprestan a pasar, sólo una tarde en que se puede respirar un diminuto instante inmenso en el vivir
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No hacen falta alas para ser más bellos, basta el buen sentido del amor inmenso, no hacen falta alas para alzar el vuelo
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La incultura es una situación que encierra al hombre tan herméticamente como una cárcel
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Sólo después de que las mujeres empiezan a sentirse en esta tierra como en su casa, se ve aparecer una Rosa Luxemburg, una madame Curie. Ellas demuestran deslumbrantemente que no es la inferioridad de las mujeres lo que ha determinado su insignificancia
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El secreto de la dicha del amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
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Quien no ha vertido lágrimas en la soledad no sabe cuáles son las lágrimas verdaderamente amargas.
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Prefiero una fea verdad que una linda mentira. Si alguien me está diciendo la verdad, allí es cuando doy mi corazón.
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Me gusta pensar que cuando me equivoco no soy completamente yo, si no mas bien ese animal no pensante que hay en mi. Asi se puede ser mas permisivo con uno mismo