La finalidad del embustero consiste simplemente en agradar, deleitar, proporcionarnos un placer; es la base misma de la sociedad civilizada.
Frases célebres sobre: mente. [Página 315]
Hay un total de 10470 freses célebres sobre "mente" este sitio web. [Página 315]
-
-
Esperar lo inesperado, es señal de un espíritu profundamente moderno.
-
Porque son justamente la antítesis de la conciencia nacionalista, el imperialismo, el extranjerismo y el internacionalismo.
-
La comunidad se embrutece infinitamente más por el uso habitual del castigo que por la ocurrencia ocasional del delito.
-
Quien suele llorar profusamente,también es capaz de reír con intensidad al instante siguiente.
-
Cuando alguna persona hace alguna cosa soberanamente estúpida, siempre lo hace por los más nobles motivos.
-
La única especie de mentira absolutamente irreprochable es la de mentir por mentir.
-
El hombre que ve los dos lados de una cuestión, es un hombre que no ve absolutamente nada.
-
La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.
-
Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo.
-
Un poco de sinceridad es algo peligroso; demasiada sinceridad, es absolutamente fatal.
-
El pecador debe arrepentirse. Pero, ¿por qué? Sencillamente porque de otro modo sería incapaz de darse cuenta de lo que ha hecho. El momento del arrepentimiento es el momento de la iniciación.
-
Para ser realmente medieval no se debería tener cuerpo. Para ser realmente moderno no se debería tener alma. Para ser realmente griego no se debería tener ropa.
-
El único deber es el deber de divertirse terriblemente.
-
¿En qué consiste una hermosa mentira? Simplemente en que aquélla se sostiene por sí sola. Si un hombre carece de imaginación hasta el extremo de tener que presentar pruebas en apoyo de una mentira, más vale que diga la verdad sin tardanza.
-
La vida es simplemente un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos.
-
He descubierto que tan pronto como las personas son lo bastante viejas para estar enteradas, no se enteran absolutamente de nada.
-
Se puede reconocer siempre a las mujeres que tienen confianza en sus maridos: ¡parecen tan profundamente desdichadas!
-
El público es maravillosamente tolerante. Todo lo perdona menos el genio.
-
Ningún hombre debe tener nada secreto para su mujer. Indefectiblemente ella lo descubriría.