¿Hice algo para merecer el nacimiento? Fue un presente. Yo soy. Este es un milagro.
Frases célebres sobre: mie. [Página 162]
Hay un total de 7652 freses célebres sobre "mie" este sitio web. [Página 162]
-
-
No habrá ni atropellos ni persecuciones ni abusos ni irrespeto a la libertad de expresión o de pensamientos
-
Váyanse al carajo yanquis de mierda, que aquí hay un pueblo digno
-
No sea pendejo, Dr. Insulza. Vaya que es bien pendejo el doctor Insulza. Un verdadero pendejo, desde la P hasta la O. No le tenemos miedo. Usted está muy equivocado. Vaya con sus insulserías a otro lado
-
El verdadero conocimiento de sí mismo haría generalmente muy modesto al individuo
-
Los proverbios son los ecos de la experiencia de un pueblo y corresponden al pensamiento íntimo de cada uno.
-
Las ideas mueven al mundo, pero no antes de transformarse en sentimientos.
-
Cuando se exagera un sentimiento, desaparece la capacidad de razonar.
-
En las arengas destinadas a persuadir una colectividad se pueden invocar razones, pero antes hay que hacer vibrar sentimientos.
-
No sientes esas náuseas de tedio que impulsan a desear la muerte. No llevas dentro del ti el aburrimiento de vivir, ¡palabra que habría que escribir como veinte H aspiradas para darle toda su intensidad!
-
Si tomo en cuenta mis sentimientos durante el día y trato de hacer aquello que realmente deseo no siento haber perdido el tiempo al final de la jornada.
-
Cuando me parece haber aprendido un modo de vivir, la vida cambia y me deja igual que al comenzar. Mientras más se modifican las cosas menor es mi cambio.
-
Sí considero el aburrimiento como señal de mi deseo de cambiar de actividad, puede empujarme hacía nuevas ideas o tareas convirtiéndose en estímulo para la originalidad.
-
Cuando niego un sentimiento, no lo destruyo, y pierdo mi capacidad de expresarlo como quiero.
-
Si pudiéramos decir todo sobre una cosa no tendríamos una realidad. Sólo palabras y mientras hablo sobre ello la realidad habrá cambiado.
-
Es la hora en que me quedo solo y, mientras los demás duermen, abro el cajón donde guardo mis tesoros. Contemplo tus zapatillas, el pañuelo, tus cabellos, el retrato, releo tus cartas y aspiro tu perfume almizclado. ¡Si supieras lo que siento!
-
He vivido fuera de todo movimiento, de toda acción, sin hacer nada por la gloria, el placer, la ciencia o el dinero.
-
No creo en el remordimiento: es una palabra de melodrama que jamás consideré auténtica.
-
No quisiste creerme cuando te dije que era viejo. ¡Sí que lo soy, por desgracia! Pues todo sentimiento que a mi alma llega se agria igual que el vino cuando lo introducen en recipientes ya muy usados.
-
¿Se ha dado cuenta de cómo apreciamos nuestros males? Usted se agarra a sus ideas religiosas, y yo a mi quimera del estilo, que me arruina el cuerpo y el alma. Pero posiblemente sólo poseemos algún valor gracias a nuestros sufrimientos, porque equivalen s