Ser educado quiere decir ser, por dentro, negro como el cuervo, por fuera, blanco como una paloma; en el cuerpo, hiel; en los labios, miel.
Frases célebres sobre: miel. [Página 2]
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Y te di la miel, del panal moreno que finge mi piel.
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Dadme la espuma de los ojos claros, la nieve de los pechos altaneros que mi canción tendré para embriagaros y la noche de miel para venteros.
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Tú, sólo Tú, apenas Tú en los desvaneceres últimos de la llama de este candil de barro. Río de miel dorada para ahogarme, Tú eres hecha para morderte de amor como un cigarro.
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Porque en rosas y miel se abrió mi cuna mintió sonrisa eterna la fortuna. Todo se mudó al fin, como se mudan la onda, el viento, la mujer, la luna.
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La abeja y la avispa liban las mismas flores, pero no logran la misma miel.
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Cuando me dices: soy tuya, tu voz es miel y es aroma, es igual que una paloma torcaz que a su macho arrulla.
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Nuestro amor fue un amor del momento, mi cariño fue un ave de paso y tu beso de miel y de raso fue un vaso sagrado que no olvidaré.
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Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables.
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Gracias a ti todos los frutos se ofrecen a mi mano como si yo fuera el sol. Gracias a ti sólo pruebo la miel de la esperanza. Gracias a ti late mi corazón.
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Aprendí que una nuez es arrugada y viejita, pero que puede ofrecer mucha, mucha, mucha miel.
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La miel de las heridas embalsama el amor
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Es cierto que el amor conserva la belleza y que la cara de las mujeres se nutre de caricias, lo mismo que las abejas se nutren de miel.
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Cuando el sueño la abrazó, yo robé mi mano, cubrí sus sueños, vi la miel ocultarse tras sus párpados, recé por dos piernas milagrosas, me incliné sobre los latidos de su corazón, vi trigo sobre mármol y sueño. Una gota de mi sangre lloró, temblé... El jar
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Te quiero porque me haces feliz, porque forjas primaveras de agua y miel, porque existes en todos mis rincones ¡y porque no sé hacer otra cosa que querer!
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Desde que encontré tus labios, como una mariposa al descubrir su miel, necesito tu boca para embriagar tus noches y tus manos sedientas que alimentan mi piel.
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Froto mi corazón para traerte entero hacia mí, así tal como sos, como te amo, con todas tus queridas palabras tus rabias, tus silencios inquietantes, la dulzura que descubrí como inagotable panal de miel para empalagarme y llorar de alegría contra tu somb
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No fue más que un poco de miel pero calentó mi cuerpo y en mi alma brilla aún como un gran sol.
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Y aunque fuera de oro y miel te quedarías con el cuerpo de otra que te de alegría.
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Qué bien te veo crecer, con tu encanto de Rey Sol me dejas la miel de tu risa bebé, yo vuelvo a ser miel con tu voz...